Las siglas GTI en VW ya no son patrimonio exclusivo del Golf. El Polo fue el primero en heredarlas y ahora le toca el turno al benjamín de la gama, al Lupo. Y lo cierto es que luce esta mítica denominación sin ningún tipo de complejos, gracias a sus
poderosas cualidades dinámicas, sorprendentes en un coche de su tamaño y planteamiento comercial.
ATRACTIVA Y DEPORTIVA ESTÉTICAEstéticamente el modelo de VW tampoco baja la guardia. La imagen frontal, por ejemplo, es tan atractiva como agresiva, y apenas hay puntos de conexión con sus hermanos de gama.
Cambian la parrilla y las ópticas que la escoltan, el paragolpes y las entradas de aire. De igual modo, las
llantas de 15 pulgadas colaboran a potenciar adecuadamente el conjunto, al igual que la doble salida del escape —en el centro— más las siglas GTI que, con su sola presencia, elevan el caché de esta peculiar versión.
De puertas adentro, la habitual y
ejemplar terminación que disfruta este modelo se combina en este caso con
revestimientos en cuero para el volante, para el pomo de la palanca de cambios y para el freno de mano, contribuyendo todos ellos a crear un ambiente en sintonía con su sugestivo apellido.
En cuanto al aprovechamiento del espacio interior, nunca podemos olvidar los 3,5 metros que mide de largo. De ahí que las
plazas traseras sean bastante comedidas al igual que un maletero que da para una bolsa de viaje y poco más. No es precisamente comedido el mejor calificativo que podríamos aplicar para el motor. La unidad de
1.6 litros multiválvulas y 125 CV que equipa, idéntica en todas sus características a la del Polo con su misma denominación, muestra un gran temperamento.
Aunque sube de vueltas con bastante regularidad desde los primeros compases, lo mejor se encuentra a partir de las 4.000 rpm, momento en el que comprobaremos como la aguja del tacómetro escala posiciones con una
agilidad apabullante.
BUENAS PRESTACIONESLas prestaciones, por su parte, son un fiel reflejo de su poderío y vienen a confirmar su excelente estado de forma. Su
bajo peso y buen hacer mecánico le permiten
bajar de los 9 segundos en el 0 a 100 km/h, con una punta que flirtea con los 200 km/h. Criticable es sin embargo la
rumorosidad que se filtra en el habitáculo, que no deja de ser acusada cuando apuramos las marchas.
En materia de comportamiento, el Lupo GTI es un coche de probada solvencia en todos sus movimientos y también muy
fácil de conducir. Quizá sea un poco
más subvirador de lo deseable, pero no evidencia ninguna reacción anormal que pueda poner en alerta a su conductor.
A todo esto se suma una gran agilidad de movimientos y unas generosas dosis de seguridad activa en la que el control de estabilidad ESP, con el que viene equipado en origen, tiene mucho que decir. Esta ayuda electrónica, poco habitual en coches de su clase, demuestra el interés de la marca por desmarcarse claramente en materia de equipamiento, pues otros accesorios tan exclusivos como las
ópticas de xenón o los airbags laterales son asimismo de serie.
Como conclusión cabría decir que el Lupo GTI es un modelo que convence por sus cualidades dinámicas, imagen y equipamiento. Además, no hay ningún competidor que le pueda hacer sombra. Eso sí, su precio de
2.764.000 pesetas es una cifra que para muchos puede suponer un freno importante.