Texto grandeTexto normal
Ideas Ir al contenido
29 de Diciembre de 2000

En portada

Crisis bursátiles e inflación del créditoPor José Ignacio del Castillo
Los Reyes felicitanPor José Apezarena
Felices comics, felices fiestasPor David Jiménez Torres
El mejor regaloPor Paul Craig Roberts
Lo último de 2000Por Andrés Arconada
Navidades en tu PCPor Fabián C. Barrio
Poder y adrenalinaPor Agustín Jiménez
El derecho y la economíaPor Walter Williams
Triunfa la risaPor Carlos de Matesanz
Los libros del añoPor Libertad Digital
Protagonista, el cavaPor Carlos Pérez Gimeno
Presidente George W. BushPor José Piñera
80 años de mentiras y crímenesPor Carlos Semprún Maura
¡Ay del Chiquitirrin...!Por Rafael Escalada
La semana de InternetPor Fabián C. Barrio
Cuento de Jules VernePor Libertad Digital
Villancicos (I)Por Libertad Digital
Dos clases de muertosPor Antonio López Campillo
Villancicos (y II)Por Libertad Digital

Suplementos

Compartir

Buscador

Google
Palabra (s)

LITERATURA EN NAVIDAD

Villancicos (y II)

Por Libertad Digital

Coincidiendo con estas fechas, y por segunda semana consecutiva, Julia Escobar ha hecho una selección para Libertad Digital de algunos de los villancicos más clásicos que todavía en esta Navidad siguen vigentes. Y es que la literatura también ha recogido el sentir popular y lo ha plasmado para la eternidad.
CLAVEL DE LA AURORA


Caído se le ha un clavel
hoy a la Aurora del seno;
¡qué glorioso que está el heno
porque ha caído sobre él!


Cuando el silencio tenía
todas las cosas del suelo,
y coronada de hielo
reinaba la noche fría,
en medio la monarquía
de tiniebla tan cruel
caído se le ha un clavel.

De un solo clavel ceñido
la Virgen, Aurora bella,
al mundo le dio, y ella
quedó cual antes, florida.
A la púrpura caída
siempre fue el heno fiel;
caído se le ha un clavel.

El heno, pues, que fue digno,
a pesar de tantas nieves,
de ver en sus brazos leves
este rosicler divino,
para su lecho fue lino,
oro para su dosel;
caído se le ha un clavel.


Luis de Góngora (1551-1627)


¡SOCORRO, ZAGALES MÍOS!


¡Socorro, zagales míos!
¡Venid corriendo, pastores!
Que se abrasa el valle de amores
.

Donde emprendió su rigor
el fuego entre tanto yelo,
fuego ha bajado del Cielo
que abrasa con gran rigor
a un Niño Dios en mantillas.

Tocad las campanillas
Y rompan el albor,
que se abrasa un portal
en fuego del amor
.


Anónimo (Toledo, 1639)


HOY NACE UN GRAN AMADOR


Hoy nace un gran amador,
cuyo amor fue de manera,
que desde antes que naciera
ya se moría de amor
.

En desabrigada casa
nace, en el invierno crudo,
y en un pesebre desnudo,
en fuego de amor se abrasa,
con tan encendido amor,
que al hielo se refrigera,
mas aun antes que naciera
ya se moría de amor.

La humana naturaleza,
fría, floja, flaca, y fea
es la dama a quien festea
tanto su divina alteza.
Es cuento de gran primor,
siendo la Daifa quien era,
que de ella, antes que naciera
Dios se moría de amor.


Damián de Vegas (muerto después de 1590)


AL ZAGAL QUE DESVELAN AMORES

Al zagal que desvelan amores,
arrulladle y mecedle, pastores.
Al zagal que nació entre las pajas,
arrulladle y mecedle, zagalas
.

Al sol de la noche
arrulladle y mecedle, pastores
pues llora mis males,
arrulladle y mecedle, pastores;
pues llora mis males,
arrulladle y mecedle, zagales,
como los aires
bambalean y mecen los sauces.


Anónimo (Convento de la Encarnación, Madrid, 1678)


RECUERDE EL ALMA DORMIDA

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo nasce el Rey de vida
cómo se viene a la muerte
sujetando.

Cómo la gloria atesora
y cielo y tierra enriquece
en mi pobreza.
Cómo gime y cómo llora,
cómo nos llama y ofrece
su riqueza.

Cómo encubre su poder
en nuestra carne abreviado
el gran Señor.
Cómo muestra su querer,
pues tiembla y está abrasado
de su amor.

Vuestros ojos son los ríos
que su llanto han de lavar
mi mal vivir;
que yo con delitos míos
os hice, Dios, encarnar
para morir.

Juan López de Úbeda (muerto después de 1596)
RSS © Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
    Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899