Uno de los lugares más románticos de la villa es el
Jardín de Luxemburgo. En el
website oficial de la ciudad se describe como un sitio que "evoca la anglomanía paisajística que reinó en Francia a finales del
Ancien Regime en el XIX".
Los amantes del arte, por otro lado, adorarán la
sala de Monet en el Musee de l'Orangerie, todo un monumento a la delicadeza. Y, para completar un paseo artístico por la ciudad, tal vez quieras asistir a una proyección en
Le Grand Rex, un enorme teatro-cine que vale la pena visitar, para perderse entre los olores de sus butacones de terciopelo. Nina Goodman dijo una vez de ese local que sólo es romántico ir allí si están proyectando "algo francés y sucio". Sin embargo, si buscas una actividad más íntima y nocturna, tal vez podamos recomendarte la escalerita entre el primer y segundo nivel de la
Torre Eiffel: a las 10.45 de la noche, antes del cierre. No hay nadie cerca, deliciosa vista, bruma. Nada como un poco de peligro, para que las chispas se enciendan en el aire fresco de la noche.
Ya que estás en la torre más famosa del mundo, tal vez quieras aprovechar para desembolsar una buena cantidad de francos en el restaurante que ocupa su segunda planta, el Jules Vernes. Hay más restaurantes aceptables (aunque la cocina francesa no es lo que era, francamente):
Búscalos en la guía de Paris.com: La Coupole es enorme y escandaloso, y Luna et Memille tiene un delicioso porche primaveral.
Otros sites en Internet:"I love Paris in the springtime ... because my love is here"Cole Porter