MúSICA CLáSICA
Triunfa la risa
Por Carlos de Matesanz
El Teatro de la Zarzuela tiene en cartel un magnífico programa doble con dos títulos
bien distintos pero que algo tienen en común: los amores de una andaluza y un
baturro. Esos títulos son La patria chica de Ruperto Chapí y El dúo
de la Africana de Manuel Fernández Caballero. Dos obritas que son pura comedia,
llenas de golpes (especialmente la segunda, que es magistral) y en las que, a
pesar de la gruesa y poco imaginativa -a veces, casi nula- dirección escénica
de Juanjo Granda, triunfa la risa.
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En realidad, en estas funciones todo es modesto: los decorados, bien traídos,
son funcionales, pero demasiado económicos; la orquesta está dirigida por el maestro
Fabra con una morosidad rayana en el aburrimiento; al reparto de solistas de segunda
fila se le escucha merced a una ampliación microfónica desgraciadamente cada vez
más presente en este teatro. Pero todos -dejando a un lado a los directores musical
y escénico- tienen ganas de divertirse (hasta el personal de sala) y lo consiguen:
se divierten y divierten al público. Cantantes y actores hacen comedia divertida,
a pesar de que los directores no. Intérpretes de los de La Zarzuela de toda
la vida, como la soprano Milagros Martín, el barítono Luis Álvarez o la familia
de actores Castejón, dan vida a La patria y El dúo.
La verdad es que no se trata aquí sino de pasar un buen rato y, aunque pudiese
pasarse mucho mejor -porque las obras dan más de sí- lo cierto es que puede acudir
tranquilamente al Teatro de La Zarzuela a disfrutar unas horas con un espectáculo
para toda la familia (hay sesiones de tarde para niños los días 27 de diciembre
y 3 de enero, con programas de mano especialmente pensados para ellos) y celebrar
de este modo, españolísima y musicalmente, una Navidad a la que, con empeños honrados
de este tipo, no nos veremos en la obligación de llamar Navidaz con zeta.
RECOMENDACIONES DISCOGRÁFICAS
Zarzuela : Missa Solemnis Op. 123. Moser, Schwarz, Kollo, Moll. Coro Radio
Hilversum y Real Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam / Leonard Bernstein.
DEUTSCHE GRAMMOPHON 469 546-2. (81’00”).
La
mejor grabación moderna de la famosa Misa Solemne de Beethoven, la dirigida por
Bernstein en 1978, acaba de incorporarse a la serie Galleria de D.G. Los mejores
solistas que podían encontrarse en aquel momento, un competente coro y una de
las orquestas de más bello sonido del orbe son bazas fundamentales de esta grabación,
que siempre estuvo comercializada en dos compactos y en serie cara y que ahora
aparece encajada en uno de gran duración y de serie media. La verdad es que las
grandes versiones de Klemperer y Giulini, ambas en EMI, siguen siendo preferibles
(Giulini, además está baratísimo e incluye también la Misa en Do), pero ambas
están editadas en dos discos. El librillo incluye el texto de la misa y notas
que (¡aleluya!) vienen traducidas al castellano.
BACH / HAENDEL: Conciertos para arpa y orquesta. Nicanor Zabaleta (arpa),
Orquesta de Cámara Inglesa / García Navarro. DEUTSCHE GRAMMOPHON 469 544-2. (63’43”).
Otro
de los discos notables recientemente incorporados a la serie Galleria es éste
que presenta tres conciertos de Vivaldi, arreglados por Bach y transcritos para
arpa por el propio Nicanor Zabaleta, que los interpreta (los BWV 973, 976 y 978)
y tres de Händel, originariamente escritos para órgano y orquesta y también transcritos
por el genial arpista vasco (los Op. 4 nºs 5 y 6, y el Op. 7 nº 4). En ellos,
su técnica brilla translucida e impecable y, a través de ella, su musicalidad
y gusto exquisitos. La Orquesta de Cámara Inglesa no necesita de la presencia
meramente testimonial de García Navarro para ser siempre un acompañamiento de
lujo. Las grabaciones son de 1978, excepto la del Concierto Op. 4 nº 6 händeliano,
que es del 67 y está acompañada por la Orquesta de Cámara Paul Kuentz.
MOZART: La obra completa. Varios intérpretes PHILIPS.
La
famosa Edición Mozart de Philips, que salió al mercado en 1991 (cuando el bicentenario
del óbito del gran compositor salzburgués), vuelve a estar de actualidad. Reaparece
en el mercado discográfico con un nuevo formato mucho más compacto y con un precio
también más económico. Ahora, los ciento y muchos compactos que la forman aparecen
presentados en las cajas con discos en sobrecitos de cartoncillo, un formato que
ahora está de moda por lo poco que ocupa y que, por tanto, es ideal para grandes
integrales. El interés de esta gran empresa discográfica es innegable, pues muchos
registros magníficos, cuando no imprescindibles de la música de Mozart se encuentran
en ella, como la música orquestal dirigida por Marriner, los conciertos de violín
protagonizados por Szeryng o los cuartetos de cuerda que siguen insuperados en
la interpretación del Cuarteto Italiano. Además, está el asunto de esas obras
que sólo aquí pueden encontrarse: óperas de juventud, pequeñas piezas de divertimento,
rarezas y transcripciones, todas en interpretaciones que jamás bajan de un nivel
medio de gran dignidad. Toda la edición aparece dividida en cajas temáticas, entre
las que no hay que perder de vista algunas, como las ya mencionadas (Sinfonías,
conciertos, cuartetos) y algunas otras, como la de las arias de concierto y los
lieder, repleta de los nombres más brillantes del gran canto mozartiano de las
últimas décadas. El lanzamiento (a poco más de mil pesetas por disco) es ideal
tanto para completar una discoteca mozartiana ya nutrida como para, en caso contrario,
comenzar a construirla.