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15 de Junio de 2001

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MéXICO

¿"Sensibilidad social" o ignorancia?

Por Ricardo Medina Macías

Una decisión tildada de “tecnócrata y carente de sensibilidad social”, como ha sido la lucha contra la inflación, ha generado más bienestar que cientos de gestos demagógicos escudados en una falsa solidaridad con los pobres.
Con frecuencia, cuando uno escucha o lee a ciertos políticos llenos de buenos sentimientos despotricar contra los “tecnócratas carentes de sensibilidad social” la pregunta que surge de inmediato es: ¿Acaso los conocimientos y la destreza son un impedimento para la buena política?, ¿por ventura la ignorancia es la mejor aliada de los buenos sentimientos?

Durante años, políticos y periodistas que presumen de una generosa “sensibilidad social” han criticado la “obsesión” de ciertos tecnócratas por la estabilidad de precios. Arguyen que la lucha contra la inflación, por misteriosos mecanismos que nunca aciertan a explicar, provoca pobreza.

Hoy, en junio de 2001, el poder adquisitivo de los mexicanos asalariados y pensionados se ha recuperado notablemente respecto a 1995. Datos duros: Las remuneraciones reales en la industria manufacturera han crecido 4,8 por ciento de marzo de 2000 a marzo de 2001. En el caso de la industria maquiladora, las remuneraciones medias pagadas crecieron 5,9 por ciento en el mismo período. Un factor clave para esta recuperación de los ingresos de millones de mexicanos ha sido la disminución de la inflación, apoyada en una relativa apreciación de la moneda nacional y que ya se refleja en menores tasas de interés. Dicho sea de paso, los salarios siguen lejos de recuperar su poder adquisitivo real anterior a la crisis desatada en diciembre de 1994, lo que confirma en términos de costos laborales que la moneda mexicana está subvaluada respecto del período inmediato anterior al “error de diciembre” de 1994.

Todo esto implica paradojas para la “sabiduría convencional” de muchos políticos y comentaristas.

Paradoja 1: Una política tildada de tecnócrata ha beneficiado al salario y a los trabajadores.

Paradoja 2: Esa misma política, censurada como “carente de sensibilidad social”, ha logrado disminuir los costos del capital.

Preguntas: ¿Qué tipo de políticas benefician al capital y qué tipo de políticas benefician al trabajo?, ¿conspiran, sin saberlo, las políticas de “izquierda” y “progresistas” en beneficio de los tenedores de capital? La última pregunta apunta a la crisis de identidad y de resultados que afronta hoy día buena parte de la “izquierda” en América Latina.

Juzgar las políticas públicas solamente de acuerdo a las buenas intenciones de sus autores puede llevar a resultados catastróficos. Por desgracia, la “sensibilidad social” —tan difusa como encarecida por los políticos “progresistas”— se ha convertido en coartada para justificar políticas públicas chapuceras, sin fundamentos técnicos y contraproducentes.

¿Sensibilidad social o ignorancia?

© AIPE

Ricardo Medina Macías, mexicano, es analista político
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