Seat ha posicionado a su nueva versión Diesel del León en un lugar, de momento
inalcanzable por la competencia. Y lo hace tanto por el nivel de potencia ofrecido, 150 CV, como por el agrado de conducción y temperamento que ofrece un modelo
capaz de rivalizar sin complejos con propulsores de gasolina en cualesquiera sea el capítulo a tratar. Tan sólo su “primo hermano” dentro del grupo VW, el
Golf GTI TDI con idéntico motor, estaría en condiciones de plantarle cara, pero tampoco, si nos fijamos ahora en los precios, un apartado que constituye otra de las virtudes más reseñables del modelo de Seat, setecientas mil pesetas más barato que aquel.
PRECIO COMPETITIVOCon esta sustancial diferencia es evidente que
en el compromiso valor-precio el León TDI gana claramente y sólo la imagen de marca jugaría a favor del modelo alemán y hasta eso sería discutible, si tenemos en cuenta el espectacular giro que está dando Seat en este sentido.
De lo que no cabe ninguna duda es de la
tremenda eficacia de un conjunto que no para de sorprendernos. Empezaremos por el motor, la joya de esta versión del León TDI y cuyo
funcionamiento es simplemente fantástico. El empuje que proporciona desde poco más de 1.500 rpm es muy lineal y progresivo, con una pegada a partir de las 2.000 rpm que te deja prácticamente pegado al respaldo del asiento. Eso si aceleramos con contundencia. Si lo hacemos con más tiento, el León TDI demuestra una
elasticidad sin parangón para un motor de sus características, tan suave como equilibrado, convirtiéndose en un inagotable rodador que hará las delicias de los que se ven obligados a pasar muchas horas al volante.
Asociado a este motor encontramos una
caja de cambios de seis velocidades, ideal para aprovechar convenientemente toda la potencia disponible. Muy bien diseñada por sus desarrollos, el manejo ya no lo es tanto, pues resulta algo
imprecisa en sus movimientos consecuencia directa del empleo de un mando por cable tan habitual dentro del grupo VW.
UN RODADOR INAGOTABLETratar con 150 CV, y con las prestaciones de la que es capaz de desarrollar esta versión del León, podría crear un serio compromiso a la hora de medir los consumos. Nada más lejos de la realidad para un motor que, además de correr mucho, presenta unos
consumos de lo más moderados.
La prueba más fehaciente son los consumos medios registrados en nuestra prueba, de 7,2 litros en condiciones de uso normal y de 8,9 litros a los 100 km en una conducción ligera.
En materia de comportamiento, el León TDI tampoco se queda atrás. Ya hemos comentado en muchas ocasiones las excelencias de un chasis que va sobre raíles,
poco exigente con su conductor y especialmente noble en todas sus reacciones. De todas formas, Seat monta en esta versión unos
tarados de suspensión más duros que en el resto de la gama -correspondientes al nivel de
acabado Sport- muy apropiados para esos trazados sinuosos por lo general más exigentes cuando circulamos deprisa.
No sólo por estar
en la cumbre de los compactos Diesel más rápidos del mercado este modelo se merece la puntuación más alta. Por equipamiento, precio -
3.425.000 pesetas- y cualidades dinámicas, el Seat León TDI puede rozar también el sobresaliente. La lástima es que en estos momentos hay
serios problemas para encontrar unidades con este motor, pues según nuestras informaciones el grupo VW se ha visto desbordado, no sólo en el León sino también en el Golf, y únicamente 200 unidades, que ya tienen dueño, habrían llegado a los concesionarios españoles. El resto de peticiones, de momento, tendrá que esperar.