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11 de Mayo de 2001

En portada

Escritos de Teoría monetaria de F. A. HayekPor José Ignacio del Castillo
La Lista Tonta (II)Por Rafael Escalada
La ONU fuente de moralPor Antonio López Campillo
Psoriasis: prevención y tratamientoPor Carmen Fernández Ruiz
Felipe se asegura el TronoPor José Apezarena
El caso de William BrownPor Agustín Jiménez
Terceras vías... muertasPor Jesús Gómez Ruiz
Pan y torosPor Carlos de Matesanz
El Hyundai Trajet estrena motorPor Enrique González
Lluvia de premiosPor Julia Escobar
El libre comercioPor Manuel F. Ayau Cordón
Muchas novedades y buen ambientePor David Jiménez Torres
Dos mujeres de banderaPor Carlos Pérez Gimeno
Le Mans Series en el JaramaPor Enrique González
Más piratas y nuevos virusPor Fabián C. Barrio
Mercado y justiciaPor Carlos F. Cáceres C.
Estrenos de poco interésPor Andrés Arconada
Ni derecha ni izquierdaPor Tibor R. Machan
Información fiscalPor Libertad Digital
Impuestos: principios y percepcionesPor Ricardo Medina Macías
Utilitarismo o iusnaturalismoPor Francisco Capella
Semana del 5 al 11 de mayoPor I. González y Rosana Laviada

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LOS LIBROS DEL DíA

Recomendados en Libertad Digital

Por Varios autores

Las recomendaciones literarias de esta semana son una invitación a recorrer los lugares que fueron escenario de algunas de las batallas más destacadas de la guerra civil española. Un paseo por los alrededores de Madrid, en torno a Brunete, que deja ver ahora un paisaje de tranquilidad y sosiego. También son una invitación para entender un poco más a los más pequeños y saber qué hacer cuando el sueño deja de ser su aliado.
LUNES: PRESENCIA DE LA HABANA por Julia Escobar

Esta Sombra de La Habana que nos ofrece Ediciones del Bronce es una recopilación de cuentos de cinco autores cubanos que tienen en común el hecho de que casi todos ellos nacieron después de la Revolución, excepto Manuel Granados, que es de 1930 . La selección es obra de Liliane Asan, una mujer que ha contribuido de manera fundamental a la difusión en Europa de la literatura cubana non grata. Hassan es traductora de español e “hispanizante”, como les gusta llamarse a sí mismos a los franceses que aman y conocen la lengua y la literatura española para diferenciarse de los “hispanistas”, de corte más especializado y académico.

Ella era quien se ocupaba de traducir al francés las obras de Reinaldo Arenas, antes incluso de que se hubieran publicado en español, y de tantos otros novelistas cubanos que, por su condición de “proscritos” y disidentes del régimen castrista, eran sistemáticamente ninguneados en las editoriales más progres de Francia y, no digamos ya, de España, donde por aquella época (hablo de los años 60-80), eran todavía unos desconocidos porque, paradójicamente, la izquierda —que ha dominado mayoritariamente las editoriales y los medios de comunicación bien directamente, bien por chantaje sentimentaloide— nunca fue más sectaria e integrista que durante la etapa antifranquista e inmediatamente posterior.

Afortunadamente, parece que esos tiempos han terminado y ahora muchas editoriales (por encima, además, de toda sospecha) conscientes de la importancia que tiene esta literatura, están publicando la obra de estos autores (algunas incluso se atrevieron a hacerlo mucho antes) sin ninguna mala conciencia. Como prueba, la selección de Michi Strausfeld, Nuevos narradores cubanos, en Siruela y los Cuentos de la Habana vieja en Ediciones del Bronce. También los lectores son ahora más receptivos, como lo demuestra la buena acogida que ha tenido Antes que amanezca de Reinaldo Arenas (aunque aquí ha contribuido mucho el éxito de la película) o la que tiene la obra de Zoe Valdés.

Los cuentos reunidos en esta selección presentan una Habana muy poco idealizada. Una Habana —la que ellos, por su edad, recuerdan— ya destruida, que cada vez tiene menos restos del antiguo esplendor. Una ciudad desvencijada, hundida, pero que se mantiene en pie con las tretas y la picardía de una población obligada a sobrevivir en condiciones lamentables, pero que sale adelante gracias al sentido del humor, la alegría y el erotismo. En mayor o menor medida, todos reflejan estos aspectos, aunque algunos inciden más en la anécdota (es el caso de uno de los mejores cuentos de la antología, El resbaloso de Carlos Victoria) que en el abigarrado decorado y las circunstancias sociales. El tono general es excelente y como dice Liliane Hassan, estos cinco escritores son “los dignos sucesores de Virgilio Piñera y de Reinaldo Arenas” y yo añadiría que de Cabrera Infante.

Manuel Granados, Miguel Mejides, Antonio José Ponte, Carlos Victoria, Zoé Valdés, La sombra de La Habana, Ediciones del Bronce, Barcelona, 2000, 173 páginas, 2200 pesetas.


MARTES: INGENIERÍA GENÉTICA: ¿SUEÑO O PESADILLA? por Antonio López Campillo

La autora es una científica inglesa, profesora de Biología en la Open University, es sumamente crítica con el desarrollo de la ingeniería genética. Su libro es a la vez una exposición de lo que es la ingeniería genética y un ataque, pues muestra los peligros que esa técnica hace correr a la humanidad.

En realidad las críticas de la doctora Ho están dirigidas contra la opinión que de la genética se hacen los ciudadanos. Un ejemplo de esto se encuentra en el capítulo sobre el determinismo genético, y expone de una manera clara que el mismo funcionamiento de los organismos, en todos sus niveles, hace imposible un determinismo rígido, como el que se expone por lo general en los medios. Da cuenta de los riesgos que implican las manipulaciones genéticas. Su crítica es extrema, carece, en muchos casos de matices.

Es una obra llena de pasión, y sin duda obra de necesaria lectura para todos aquellos que sienten preocupación por las aplicaciones de los nuevos saberes. Lectura fácil y con una buena bibliografía.

Mae-Wan Ho Ingeniería genética ¿sueño o pesadilla? Ediciones Gedisa, Barcelona. 2001. 380 páginas.


MIÉRCOLES: VIAJANDO POR LOS CAMPOS DE BATALLA por César Vidal

Cualquiera que conozca algo de la bibliografía relacionada con la guerra de Secesión de Estados Unidos —un conflicto que costó algo más de un millón de vidas— sabe que son muy numerosos los libros que se dedican a describir los lugares donde se libraron las batallas más importantes de la conflagración y las guías de viajes para poder desenvolverse con conocimiento de causa por el campo de Gettysburg o la ciudad de Richmond. Este tipo de libro era desconocido en España en relación con cualquiera de nuestras guerras civiles, posiblemente porque se ha tratado de fenómenos no tan asimilados y digeridos como lo es la “guerra entre los estados” por la población de Estados Unidos.

En ese sentido, el libro de Eladi Romero no sólo constituye una innovación muy interesante sino también una aportación de primera clase. Junto con un relato de la guerra que, en general, es muy ajustado, ameno y equilibrado, el autor va sugiriendo una serie de itinerarios que se pueden realizar en automóvil o incluso a pie para conocer los campos de batalla donde se enfrentaron los españoles de ambos bandos. Así, por citar un ejemplo, los enfrentamientos de Brunete y la sierra comenzarían en Boadilla del Monte para continuar por Torrelodones, Alto de los Leones, el puerto de Guadarrama, el Valle de los Caídos, San Lorenzo de El Escorial, Valdemorillo, Villanueva de la Cañada y Brunete. Es sólo un ejemplo de los itinerarios recogidos en este libro donde cada nudo del camino es documentado y descrito como cualquier guía de viajes que se precie informándonos de monumentos, de datos arquitectónicos y artísticos e incluso de los teléfonos de los museos.

Merece la pena leer este libro, sin duda, pero también es digno de convertirse en un compañero de ruta para comprender una parte trágica aunque ineludible de la historia española contemporánea.

Eladi Romero, Itinerarios de la guerra civil española, Guía del viajero curioso, Barcelona, Laertes, 2001, 600 páginas.


JUEVES: UNA NOCHE DE VERANO SIN SUEÑO por Sagrario Fernández-Prieto

Hace apenas un año, la ilustradora y escritora inglesa Debi Gliori nos sorprendió con la publicación de un álbum que había gozado de gran aceptación en su país. Lo más llamativo de este éxito era que no se había dado sólo entre los niños. Sorprendentemente, el libro caló profundamente en los adultos. El título era “Siempre te querré” y en él la autora trataba con extremada delicadeza la necesidad que sienten los niños de que se les quiera incondicionalmente. La sensibilización de los mayores hacia el tema fue objeto de análisis para los psicólogos del Reino Unido que llegaron a la conclusión, obvia, de que los adultos arrastramos numerosas asignaturas pendientes que pueden salir a la luz en cualquier momento, por ejemplo, leyendo libros infantiles.

En este nuevo álbum, Gliori vuelve a tejer con llamativos colores un manto de afecto que envuelve al protagonista de esta historia sencilla y cotidiana. Hay noches en las que cuesta muchísimo conciliar el sueño. Y si eso les pasa a tantos niños, ¿no es natural que exista un lugar donde se reúnan todos los “sin sueño”? Y una vez allí, ¿no sería posible volar sobre búhos y abejas y bailar al son de la música hasta sentirse tan cansado que las nubes parezcan almohadas y los campos labrados alegres edredones? Entonces llegará el sueño y, a la vez, el cálido abrazo conocido.

Para plasmar esta aventura onírica de una calurosa noche de verano la autora despliega su fantasía en unas ilustraciones de vivos colores en las que no faltan elementos surrealistas y referencias a la conocida obra de Shakespeare. Y dominando el conjunto, grandes dosis de alegría y de ternura.

Debi Gliori, Un sueño mágico, Timún Más, Barcelona, 2001, 30 páginas.


VIERNES: ESCEPTICISMO MILITANTE por Jorge Alcalde

Ignoro por qué los editores de la última y famosísima obra (en Estados Unidos) de Robert Park han decidido traducir su título como Ciencia o vudú, en lugar de Ciencia vudú, sin conjunción disyuntiva, como impone el original en inglés. Una “o” de más tiene aquí su importancia, porque la intención del catedrático de Física de la Universidad de Maryland al decidirse a contar sus experiencias con la divulgación científica de grandes públicos no era distinguir entre lo “fetén” y lo “ful”, entre la ciencia y la pseudociencia, sino avisar al lector sobre los peligros derivados de la mala divulgación. No es ciencia frente a vudú; es, insisto, ciencia vudú.

Salvada la traición traductora del título, la obra es una divertidísima sucesión de anécdotas, acontecimientos, noticias y denuncias; una crónica del desatino, un recorrido por lo muchos métodos que la sociedad hiperinformada utiliza para generar bulos, falsas creencias, errores, fraudes relacionados con la ciencia y la tecnología. Algunos de los casos expuestos tuvieron gran repercusión en Estados Unidos, pero no son muy conocidos en Europa. Otros, como las noticias sobre colonias de extraterrestres en Marte, las promesas de la fusión fría, los múltiples hallazgos de propiedades cuasimágicas de los genes, los poderes de la mente o las curanderías varias, gozan de fama internacional.

Está bien que, de cuando en cuando, lleguen a nuestras librerías estos soplos de escepticismo militante. Se impone, frente a la estulticia generalizada de los horóscopos y las echadoras de cartas, la voz de un científico que nos recuerde que una explosión de supernova, la visión de un protozoo al microscopio o las maravillas del clima son mucho más fascinantes y misteriosos que las historias de parapsicología y ectoplasmas. Y, para colmo de gozo, son reales.

Pero he de reconocer que no soy muy optimista en cuanto al éxito de este tipo de iniciativas. Será porque uno tiene ya cierta experiencia en el combate cuerpo a cuerpo por esos medios de comunicación de Dios frente a astrólogos, adivinos, ufólogos y abducidos varios tratando de salpimentar con un poquito de razón científica el agujero negro de las mancías. Y al final, después del derroche de saliva e ingenio que cada cual es capaz de aportar, se vuelve a casa con la misma sensación, “si, al menos, esto ha servido para que la mitad de la audiencia haya descubierto que hay unos señores llamados científicos que no están de acuerdo con las tesis del todopoderoso Rappel, podemos darnos con un canto en los dientes”. Porque tal es la presencia de la ciencia vudú en los medios de comunicación que ha terminado por parecer que los locos son los que no creen en ET.

Robert Park pertenece a ese grupo de locos dispuestos a discutirle pensamiento único de la pseudociencia. Que no le pase nada.

Robert L. Park, Ciencia o vudú, Grijalbo, Barcelona 2001, 326 páginas.


Estos libros están disponibles en la Tienda de Libros de El Corte Inglés
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