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30 de Marzo de 2001

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TECLADOS, VíDEO Y SISTEMAS OPERATIVOS

Presuntos fallos del mercado

Por Francisco Capella

Los enemigos del mercado libre necesitan de vez en cuando sacar de la chistera algún ejemplo de "fallo del mercado" para justificar sus regulaciones intervencionistas, presuntamente correctivas y beneficiosas. Algunos mitos al respecto se aceptan sin crítica y se han vuelto muy populares, ya que al parecer "muestran" cómo un producto "inferior" se impone de forma persistente a otro "superior". Por desgracia los criterios de calidad los establecen ingenieros que suelen saber mucho de cuestiones técnicas, pero muy poco de economía, preferencias subjetivas, derechos de propiedad, precios, competencia dinámica y procesos de mercado. Entre estas historias de ficción económica destacan el teclado Qwerty, el sistema de video VHS y los ordenadores con sistema operativo DOS - Windows.
Aunque parece que el origen del formato de teclado Qwerty (teclas frecuentemente consecutivas separadas para evitar atascos en las antiguas máquinas de escribir mecánicas) debería hacerlo muy ineficiente para los actuales ordenadores electrónicos, en realidad resulta que no es así. El mito que afirma que el teclado Dvorak es superior se basa en un solo estudio, realizado por el propio inventor (tal vez poco imparcial), que no ha podido ser confirmado por investigaciones posteriores. La ergonomía de ambos teclados es tan parecida que no merece la pena asumir los costes de entrenamiento para cambiar de uno a otro. Si no fuera así y unos pocos días de adiestramiento permitieran amplios incrementos de eficiencia, las empresas competitivas habrían cambiado hace tiempo sus teclados, sobre todo ahora que no es necesario producir teclados diferentes, sino que basa un simple programa informático que reasigne de forma arbitraria símbolos a teclas. Además los avances en los sistemas de interacción entre el usuario y el ordenador (interfaces gráficos, ratones, reconocimiento de voz) hacen que los teclados sean cada vez menos importantes.

Al diseñar sus sistemas de grabación de video, los ingenieros y directivos de Sony (sistema Betamax) escogieron opciones diferentes al consorcio del VHS. El sistema Betamax ofrece mayor definición y calidad de imagen en una cinta más pequeña y portátil, pero capaz de almacenar menos tiempo de grabación, y los aparatos de grabación y reproducción eran más caros y exclusivamente de la marca Sony. El consorcio VHS ofrecía un sistema con menos calidad de imagen, más tiempo de grabación en una cinta más grande, a menor precio y con la posibilidad de escoger entre distintas marcas; además acertaron al comprar los derechos de distribución en video de muchas películas de cine, apostando por que ese mercado sería más importante que las grabaciones domésticas (de la televisión o con cámaras de video). El sistema Betamax comenzó su comercialización dos años antes que el VHS, pero el segundo ofrecía un conjunto de características más del gusto de los consumidores, y por eso terminó venciendo. Pronto ambas tecnologías analógicas quedarán obsoletas por la aparición de múltiples sistemas digitales de grabación audiovisual (CD-Rom, DVD y otros).

Un ordenador personal tiene múltiples parámetros que los consumidores deben valorar: potencia del procesador, capacidad de memoria primaria y secundaria, interfaz de usuario, posibilidades de modificación y ampliación, acceso a programas y periféricos, relación entre precio y prestaciones. La empresa Apple apostó con sus ordenadores MacIntosh por un sistema con una interfaz gráfica muy fácil de usar (ventanas, iconos y ratón) pero que consumía muchos recursos de computación, por lo cual sus productos eran muy caros. Eran máquinas con arquitecturas y sistemas operativos muy bien diseñados pero sin muchas opciones y no pensadas para ser modificadas o ampliadas por el propio usuario. Eran adecuadas para consumidores no interesados en la informática sino en sus aplicaciones, y dispuestos a pagar un mayor precio, pero no eran una alternativa aceptable para muchos ingenieros, científicos y negocios. Las máquinas Apple se han hecho progresivamente más abiertas, pero siempre han sido más caras.

Los primeros PCs de IBM con sistema operativo DOS de Microsoft eran sistemas más difíciles de usar, con una incómoda interfaz de texto, pero eran más baratos y flexibles. Además IBM licenció su tecnología, lo cual facilitó su difusión mediante la aparición de múltiples clones más baratos. La arquitectura más abierta de los PCs de IBM ha provocado problemas de compatibilidad y estabilidad, pero ha permitido la existencia de múltiples alternativas de programas y periféricos. La interfaz gráfica Windows apareció cuando se comprobó su utilidad y el precio de los componentes informáticos necesarios bajó lo suficiente.

Hoy día existen múltiples plataformas (ordenadores personales aislados o en red, servidores, minis, micros, mainframes, con diferentes procesadores de Motorola, Intel, AMD, Cyrix, Sun, etc.) y sistemas operativos en competencia (Apple MacOS, IBM OS/2, las múltiples variantes de Unix, y los diversos Windows de Microsoft) a disposición de todos los usuarios, con diferentes precios y características. Incluso existe un movimiento por el software gratuito, encabezado por el sistema operativo Linux, el cual es potente, estable y muy simpático, pero no tan fácil de instalar y mantener como las distintas variantes de Windows predominantes.

Dejar que un grupo arbitrario de tecnócratas imponga coactivamente un sistema como preferible a otros implica congelar los procesos competitivos de descubrimiento de alternativas. Ningún comité de "expertos" tiene el conocimiento necesario sobre las preferencias y capacidades de los diferentes agentes económicos. Los empresarios pueden cometer errores en un mercado libre, pero su propia ocurrencia genera fuertes incentivos (oportunidades de beneficio) para su corrección (la cual lleva tiempo, los escenarios estáticos son engañosos).
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