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2 de Enero de 2007

Histórico

Artículos de la semana anterior

El empecinamiento étnicoPor Horacio Vázquez-Rial
Las democracias cobardesPor Carlos Semprún Maura
Animaladas progresPor Juan Ramón Rallo
Una amenaza permanentePor Natividad Carpintero Santamaría

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EDUCACIÓN

Nuevo ataque al castellano en Galicia

Por Carlos Ruiz Miguel

Los constitucionalistas han acuñado expresiones como Constitución económica o Constitución cultural para referirse a las normas que se ocupan de esos sectores. Del mismo modo, podría hablarse de una Constitución lingüística, que giraría fundamentalmente en torno al artículo 3 de nuestra Carta Magna.

NEOINQUISIDORES

¿Qué prohibirán ahora?

Por John Stossel

Las autoridades de la ciudad de Nueva York han ordenado a los restaurantes que dejen de servir comida con grasas hidrogenadas. "Es un ingrediente peligroso e innecesario", ha afirmado el responsable de Salud. Caramba, yo también soy partidario de la vida sana, pero ¿no debería dejarse esto en manos de cada cual?

DESARROLLO

Las funestas consecuencias de la agitación ecologista

Por Porfirio Cristaldo Ayala

La intervención de los gobiernos en la economía suele tener consecuencias imprevistas e indeseables. En algunos casos los resultados han sido no sólo opuestos a lo esperado, sino verdaderamente aterradores y dañinos para los más desamparados. Ejemplo de ello es la supuesta protección del medio ambiente por medio de leyes ecológicas incoherentes, promovidas por las ONG verdes radicalizadas.

ALIMENTACIÓN

Cómase a Dolly… si quiere

Por Juan Ramón Rallo

La Agencia de Alimentos y Medicinas (FDA) de Estados Unidos declaró la semana pasada que los animales clonados eran totalmente seguros para el consumo humano. La decisión abre la puerta a la venta de este tipo de carne, lo que ha levantado las arrogantes protestas de la moralina intervencionista.

CRÓNICAS COSMOPOLITAS

Delenda est Monarchia?

Por Carlos Semprún Maura

Todo el mundo sabe que, en el Reino Unido, los discursos del rey los escribe el primer ministro de turno. Hombre, hay cosas, como el famoso annus horribilis de Isabel II, que las escribe el monarca, o alguno de sus negros. En todo caso, puede constatarse que la monarquía británica es indiscutible, pese a los líos de faldas de muchos príncipes –y de bragueta de ciertas princesas–, pese a la evolución de aquella sociedad y pese a muchas otras cosas. Allí, la Corona se lo ha ganado.
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