GRANDE-MARLASKA
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Por Horacio Vázquez-Rial Recuerdo todavía con sentimiento mi primera visión de Z, la película de Costa Gavras sobre el golpe de los coroneles en Grecia y el asesinato del diputado Lambrakis. La vi en Buenos Aires, el día del estreno, en la primera función de la tarde, con un grupo de amigos. Fuimos previsores: no hubo segunda función porque el Gobierno de facto del general Onganía la retiró inmediatamente. Aún hoy me pregunto cómo llegó a distribuirse. Era una lección de democracia práctica, y sobre el sentido y la eficacia de la división de poderes. |
DESDE LA IZQUIERDA
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Por Antonio Robles Quiero rescatar esta denuncia al PSC, realizada nada más formar Gobierno Maragall con Iniciativa y ERC, porque aún hoy en España hay socialistas que no se han caído del guindo. |
CRÓNICAS COSMOPOLITAS
Por Carlos Semprún Maura
Una tarde del pasado verano estaba sentado en la terraza de un café del Barrio Latino, entre dos chaparrones, y charlaba con una profesora norteamericana que despotricaba contra Bush. No es necesario resumir sus argumentos: son los habituales, los necios, los de George Clooney o Michael Moore, por ejemplo.
INFORMACIÓN MÉDICA
Por Instituto Juan de Mariana
Si convenimos en que uno de los pilares de la felicidad es la salud (junto con el amor, el dinero y quizás el saber), ¿cómo puede explicarse que los políticos cercenen el derecho de los individuos a recibir información sobre la forma de prevenir los riesgos que acechan a su salud y sobre el mejor medio de mitigarlos?
¿QUÉ SOLIDARIDAD?
Por Gorka Echevarría Zubeldia
Las fotos del viaje de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, a África nos han descubierto a una mujer benefactora y solidaria. A su paso, la alegría ha dejado atrás la tristeza, y la prosperidad ha pasado a ocupar el lugar de la miseria. No en vano, 60 millones de dólares han ido a parar al Fondo Global contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis; otro millón ha llegado a Kenia; siete más, a un programa de las Naciones Unidas, y 500.000 dólares adicionales nada menos que a Etiopía, en otra muestra más de la solidaridad de izquierdas.
A PROPÓSITO DEL CNIC
Por José Canosa
Las recientes iniciativas del Gobierno central y de trece grandes empresas españolas para la puesta en marcha del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) revelan desconocimiento de cómo funciona la ciencia. La ciencia florece en instituciones en las que se ha creado un entorno de excelencia a lo largo de décadas o siglos. Una vez establecido, este entorno es independiente de cualquier individuo y produce resultados de forma ineluctable. Dicho entorno requiere un marco institucional estable de características bien definidas.

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