Texto grandeTexto normal
Ideas Ir al contenido
22 de Junio de 2001

En portada

Teoría del desnudoPor Lucas Soler
El individuo contra todoPor Carlos Semprún Maura
El revés de la tramaPor Rubén Loza Aguerrebere
Felicidades, MajestadPor José Apezarena
PhotoespañaPor Pablo Jimenez
A dónde vamos a pararPor Fabián C. Barrio
Joe Quesada toma el PoderPor David Jiménez Torres
En busca de un modeloPor Manuel F. Ayau Cordón
Enfermedades dentalesPor Carmen Fernández Ruiz
Mazda renueva su 323Por Enrique González
Ecológico y poco lógicoPor Francisco Capella
La ampliación de la UEPor Ingolf Günter Krumm
Los hispanos cantan en la RedPor Fabián C. Barrio
La educación matemáticaPor Alicia Delibes
El antiyanquismo y ChávezPor Aníbal Romero
SinopolizantoPor Carlos de Matesanz
Cómo mentir diciendo la verdadPor Antonio López Campillo
Semana del 16 al 22 de junioPor I. González y Rosana Laviada
Despilfarro gubernamentalPor Michael Franc
Pensando en los niñosPor Andrés Arconada

Suplementos

Compartir

Buscador

Google
Palabra (s)

EXPOSICIONES

Photoespaña

Por Pablo Jimenez

Del 13 de junio al 15 de julio, el festival Photoespaña de Madrid, presenta 67 exposiciones repartidas por museos, galerías y salas de exposiciones de toda la ciudad . De ellas, 35 pertenecen a la Sección Oficial y la mayoría de sus muestras se centran en el tema planteado por la organización: “Desde el Sur. La identidad desde la perspectiva del espacio”. Se trata de la cuarta edición de un acontecimiento que se ha consolidado como una propuesta habitual dentro de nuestro panorama y que ha sabido combinar la presencia de los grandes maestros históricos de la fotografía con las nuevas propuestas y los nombres emergentes.
De esta manera el aficionado tiene que hacer una media de al menos tres exposiciones diarias durante un caluroso mes, para poder abarcar un festival que ha sabido perfectamente explotar las posibilidades de un entramado cultural que vive la actualidad y la atención de los medios de comunicación con una avidez más propia de los protagonistas de la prensa del corazón.

El festival en sí se puede calificar de auténtico disparate, por mucho que algunas de las exposiciones que presenta tengan una calidad más que notable. Pero, si tenemos en cuenta que en el arte contemporáneo la idea de género artístico no existe; la idea de un festival fotográfico con pretensiones artísticas no tiene ni pies ni cabeza. Es como si se organizara un festival de pintura, pongo por ejemplo, en el que se presentaran, en el mismo nivel a Picasso, Velázquez con pintores, decoradores de platos, autores de comics, de ilustraciones de manuales de medicina o de anuncios publicitarios. La pintura no ha sido sólo un género artístico. Al igual que la fotografía, engloba y ha englobado bajo su nombre a numeroso oficios que en la mayoría de los casos, poco o nada tienen que ver con el arte.

La fotografía es algo tremendamente popular, y en ello reside una parte importante de su éxito. Y es que no sólo crea una gran proximidad con el espectador medio —¿quién no ha tenido entre sus manos una cámara fotográfica? — interesado por los alardes y las posibilidades técnicas, sino que, además, en la mayoría de los casos, y frente a un arte cada vez más indescifrable y complejo para el ciudadano medio, la fotografía establece de manera casi natural unos mecanismos de lectura de una sencillez apabullante.

Proximidad y facilidad de lectura, arropados por la presentación en un marco artístico, son las claves para el éxito de una iniciativa que tiene más de ceremonia de la confusión que de cualquier otra cosa. Un festival que pone de actualidad un lenguaje que nunca ha dejado de estarlo y que, con una naturalidad y desparpajo cuanto menos sorprendentes, encierra en el mismo saco el trabajo de los profesionales de la prensa, con sus imperativos y sus reglas de juego concretas, a los pioneros históricos de una nueva técnica de acercarse a la realidad, y a artistas que utilizan, de la forma más variada, la fotografía como soporte de sus obras.

Pero como si la confusión fuera poca, por si acaso esta feria, comprimida y heterogénea, no fuera suficiente dislate en sí misma, los organizadores dentro de un espíritu muy claro de aprovechar los descubrimientos sociológicos de estas últimas décadas, han decidido dar un valor añadido de parque temático “progre” al certamen.

Así, se supone que el conjunto debe articularse sobre una idea, o más bien alrededor de una proclama: “Desde el sur. La identidad desde la perspectiva del espacio”. Tras de tan aparatoso y altisonante título, en el que podría caber prácticamente todo, sólo se esconde un poco más de lo de siempre: el afán de mostrar lo pintoresco, o mejor lo fotográfico, que resulta, desde la algarabía de un festival, la miseria de los demás. Es una proclama progre a favor del tercer mundo, lo que siempre parece loable, pero que en su presentación fotográfica tiene más de confortable paseo por un zoo virtual, que de cualquier otra cosa. La desigualdad y el contraste se ponen al servicio de una estética, melodramática y un poco llorona. Una estética que, además, insiste en la eficacia de recursos técnicos ya utilizados en las primeras décadas del siglo pasado y ello tan sólo para poner de relieve el talento del autor de unas fotografías que, en la mayoría de los casos, parecen intercambiables y ya vistas. Pero abriendo las puertas a una representación de la realidad del gusto de la mayoría.

Y es que la fotografía siempre tiene una falsa apariencia de realidad que se presta a los más turbios mecanismos de la manipulación y la seducción de las masas. La fotografía como testimonio histórico tiene el mismo valor que la poesía de Garcilaso de la Vega o la de Góngora para que nos enteremos de la realidad de su época. Es una mera interpretación, una forma de opinar o de interpretar una realidad que es múltiple e inabarcable.

Tal y como se plantea, este festival de Photoespaña no es más que una ceremonia de la confusión sobre uno de los medios de expresión más complejos y, por otra parte, fascinantes que reflejan nuestra moderna percepción del mundo y de las cosas.
RSS © Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
    Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899