Los regímenes socialistas en sus diversas modalidades, nacional-socialismo, socialismo soviético, marxista leninista, maoísmo y comunismo, no sólo generaron enfrentamientos y purgas donde murieron millones de seres humanos, sino las hambrunas más terribles debidos a la planificación central de sus gobiernos. La colectivización forzosa de las tierras en la Unión Soviética durante los años 20, por planes de Stalin, generó una hambruna en la que murieron más de 20 millones de seres humanos.
En una biografía de Mao Tse-Tung, recientemente emitida por la televisión, aparecen terribles testimonios de ex colaboradores de Mao sobre esa etapa de la historia de China. En el documental describen las causas de una hambruna en China a principios de los años 60, cuyo saldo fue de millones de muertos. El origen de ese período de escasez de alimentos fue un plan nacional de Mao Tse-Tung. En 1959 planeó que todos los campesinos construyeran hornos para fundir chatarra en sus casas y convertir a China en una potencia industrial del acero. Millones de campesinos dejaron de cultivar las tierras y se dedicaron a producir metal de toda la chatarra a su alcance. Hasta calentadores y utensilios agrícolas fueron a parar a improvisados hornos. Tres años duró el plan nacional. La mayor parte del metal producido en hornos domésticos no sirvió; pero en esos años no hubo quienes sembraran, las reservas de alimentos desaparecieron.
Los testimonios señalan que murieron de hambre cerca de 40 millones de chinos. Según confesiones de altos funcionarios de tiempos de Mao, se registraron hasta casos de canibalismo en las familias. Algunos padres se cortaban un miembro o se dejaba morir para que sus hijos se los comieran y sobrevivieran.
En la Unión Soviética y China, sin contar Camboya, Corea del Norte, Vietnam, donde también sufrieron hambrunas por planes gubernamentales, murieron de hambre 60 millones de seres humanos. A pesar de esas terribles enseñanzas históricas, todavía hay gobernantes, intelectuales, políticos y guerrilleros que en diversos países de Iberoamérica luchan por instaurar regímenes socialistas basados en las enseñanzas marxistas, leninistas, estalinistas y maoístas, que sólo generaron planes nacionales cuyos únicos frutos fueron miseria y hambruna.
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AIPELuis Pazos es director del Centro de Investigaciones sobre la Libre Empresa de México.