Desde la época del
Calibra, Opel no había vuelto a ofrecer un modelo con una carrocería del tipo coupé. El nuevo Astra Coupé viene a ocupar de alguna forma el lugar dejado por aquel y, aunque su
diseño es menos original y deportivo que el mostrado en su día por su ancestro, no por ello deja de jugar una serie de bazas muy interesantes entre las que destaca su
notable calidad de terminación, ajustada relación valor-precio y espacioso habitáculo.
MOTOR TURBOALIMENTADOEn el apartado mecánico, el listón también se encuentra muy alto, especialmente en la versión probada, una
unidad turboalimentada de dos litros y 190 CV que en la práctica muestra un
poderío incontestable, ya sea por su elevada cifra de potencia o por la agradable respuesta que ofrece en toda la gama de revoluciones.
Desde luego es uno de los principales reclamos en un coche que en estas lides merece todo tipo de aplausos y que agradecerán los que buscan unas
prestaciones por encima de la media. La prueba es que el Astra Coupé Turbo acelera tan bien como se recupera, consiguiendo unos registros que no dejan lugar a la duda. De hecho, la marca anuncia una
velocidad máxima de 245 km/h y sólo 7,5 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, cifra esta última que pone de manifiesto como se las gasta el recién llegado cuando de robar segundos al cronómetro se trata.
A esto hay que sumar una elaborada evolución mecánica que incluye soluciones de última hornada como el
“turbo integral”, denominado así por la marca, y característico por combinar en una sola pieza el colector del escape y la propia carcasa de la turbina, o el empleo de sofisticados materiales en aquellos elementos móviles sometidos a grandes esfuerzos, pistones, válvulas...
En marcha,
la elasticidad es apabullante para tratarse de un motor sobrealimentado y cualquier solicitud sobre el pedal del acelerador es atendida a la primera, sin los vacíos o los tirones propios de este tipo de motores. Los consumos, por su parte, no son nada exagerados de acuerdo con la potencia disponible. Es más, en una conducción normal se pueden conseguir medias en el entorno de los
10,5 litros a los 100 km, lo que, repetimos, no está nada mal.
ESPACIOSO HABITÁCULOMenos deportivo resulta cuando pasa los caballos al asfalto. En materia de
comportamiento el calificativo más apropiado sería el de
burgués, y eso que Opel ha potenciado la monta de neumáticos, con unos generosos “rodillos” en medidas 215/40 sobre una
llanta de 17 pulgadas, y el tarado de las suspensiones, que es
más duro que en sus hermanos de gama.
Aún así, el coche resulta algo blando y el control de estabilidad que monta en origen, y que no puede ser desconectado desde el interior, interviene muchas más veces de lo que sería deseable. Muy apropiado para los que buscan la mayor seguridad, los amantes de la conducción deportiva no dirán lo mismo, pues siempre van a depender de su concurso.
Por lo demás, el Astra Coupé Turbo cumple más que suficiente. Aparte del motor, nos sigue gustando mucho el
buen aprovechamiento que se hace del interior para tratarse de un coupé y también sus buenos acabados. Con respecto al equipamiento, este modelo lo tiene prácticamente todo, aire acondicionado, airbags frontales y laterales, equipo de sonido con CD, programador de velocidad..., mientras que su precio de
3,8 millones demuestra una
justa y equilibrada relación valor-precio.