Sin duda, el tema de la semana ha sido Napster. Había ofrecido a las discográficas mil millones de dólares, unos 180.000 millones de pesetas, a pagar en cinco años, en concepto de pérdidas ocasionadas por facilitar a los usuarios el intercambio de canciones gratis, y éstas han dicho que nones, algo que según Forbes es perfectamente comprensible. Por cierto, Napster pretende empezar a cobrar en el verano, fecha en la que previsiblemente se quedará sin usuarios, en vista de que otras decenas de servicios semejantes —como es Gnutella— ofertarán lo mismo completamente gratis, aunque ese sea sólo uno de los motivos. Otro, es que la mayoría de los usuarios de Napster son jóvenes sin acceso a tarjeta de crédito, que posiblemente dejarán de compartir sus discos duros, lo que puede suponer un decremento importante del número de canciones disponibles online. Microsoft ha decidido vender sus acciones de Corel, en una semana en la que el DOJ se ha remangado la camisa. Por cierto, en el mundo del e-commerce se cumple un importante aniversario: Esta semana el DoCoMo, el Internet móvil japonés, ha cumplido dos años, ganando cada día la mareante cifra de 50.000 usuarios nuevos. Este aniversario coincide con un estudio en el que se informa de que los usuarios no están demasiado impresionados con el Internet móvil. En España, nos hemos enterado de otra nueva huida de Terra-Lycos. En este caso, Abel Linares, vicepresidente ejecutivo de proyectos especiales, se ha marchado. Era el último rescoldo de la llama de Villalonga. Dos compras importantes esta semana: el Grupo Correo ha decidido comprar Ozú, un buscador que se había quedado pequeño y al borde del descalabro, y EBay se ha hecho con su rival europeo, IBazar. |
El siglo XXI es maravilloso: Los brazos robóticos van a ayudar a los discapacitados, se venden billetes por Internet para ir a ver cómo se cae la MIR, y ha surgido la figura legal del acosador sexual cibernético. Hace unos meses, Sony se ponía a la cabeza en el terreno del entretenimiento familiar, sacando a la luz a Aibou (que quiere decir "camarada" en Japonés), un perrito hecho de plástico, metal, y microchips, que aprende, se encariña, juguetea, y por supuesto no defeca. Ahora mismo, estamos viviendo la eclosión de Aibou, y un reciente estudio hecho público esta semana, revela que podría ser un interesante instrumento terapéutico para los más ancianos, casi como la RealDoll es para los inadaptados.
En el mundo de los cachivaches, tenemos que informar que Lara Croft ya está casi a punto de llegar a la gran pantalla: De videojuego a estrella fulgurante (Angelina Jolie hace realmente honor a su apellido), la heroína del juego Tomb Raider usará artilugios Ericsson. Ah, si... Y esta semana hemos descubierto que más de la mitad de los adultos estadounidenses emplea Internet.