Coincidiendo con el repaso general que ha recibido recientemente, la marca de los tres diamantes ha aprovechado la ocasión para introducir una mecánica Diesel que, como mandan los cánones actuales, recurre a las
últimas soluciones técnicas para la alimentación, inyección directa asistida por un raíl común, que le otorgan un gran dinamismo y un aprovechamiento óptimo de cada litro de combustible consumido.
DIESEL DE ÚLTIMA GENERACIÓNSe trata de la misma unidad propulsora que hace pocos meses debuto en el Carisma y que procede del
banco de órganos de Renault, marca que le suministra actualmente este tipo de motores. Con una cilindrada de 1.9 litros y
una potencia de 102 CV, el Space Star DI-D, como se le denomina comercialmente, ofrece un
refinado funcionamiento y un empuje excelente, muy lineal y consistente desde poco más de las 1.500 rpm hasta las 4.000 rpm. De ahí su gran agrado de conducción y su vigorosa respuesta en toda la banda útil de potencia.
La prueba de lo dicho anteriormente es que en muy poco tiempo alcanza una respetable velocidad punta y lo hace con una enorme facilidad. Incluso ante situaciones de carga, con cinco pasajeros, mantiene unos
brillantes cruceros que ponen de manifiesto su interesante potencial.
Otros puntos a su favor residen en su
cuidada rumorosidad mecánica y en unos consumos que suelen ser muy parcos con relación a sus buenas capacidades dinámicas. En nuestra prueba, por ejemplo, hemos obtenido una media de
7,2 litros a los 100 km, cifra que no está nada mal y que sintoniza perfectamente con las exigencias del usuario que accede a un motor de estas características.
En cuanto al resto, hay que mencionar un
comportamiento bastante asequible en unas condiciones normales de uso, aunque a medida que se retuerce el trazado echamos en falta
un poco más de aplomo en la amortiguación, sobre todo en el momento de circular deprisa. No obstante, y de acuerdo a su planteamiento familiar, el Space Star cumple sobradamente con su cometido, siendo además
muy confortable.
AMPLITUD INTERIORInteriormente, el Space Star presenta las características ya conocidas. Aunque
se asemeja más a un turismo que a un monovolumen, siendo éste uno de sus detalles más diferenciadores, disfruta de un
buen espacio interior y aporta una
versatilidad de uso algo más limitada que la de sus rivales, pues la segunda fila de asientos es del tipo corrido y no existe la posibilidad de desmontar individualmente los mismos. Eso sí, todo el conjunto se puede desplazar longitudinalmente con el fin de aumentar en caso de necesidad la capacidad del maletero.
Con un precio de
2.924.000 pesetas en el caso de la versión alta de gama Plus,
la versión básica cuesta 225.000 pesetas menos. El equipamiento de serie contempla
airbags frontales y laterales, ABS de frenos, llantas de aleación, radiocasete con CD y aire acondicionado como accesorios más significativos.
Como conclusión cabría decir que esta motorización es la
opción mecánica más recomendable dentro de esta gama. Y no sólo por su apreciable economía de uso y buenas prestaciones, sino también por su agrado de conducción y excelente nivel de equipamiento, lo que da como resultado un
apreciable equilibrio final.