AL MICROSCOPIO
Mentir a los niños está muy feo. Pero es tan fácil...
Por Jorge Alcalde
Dice un refrán popular que es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad. La verdad es que lo que más me apetece en estos días es despotricar contra una de las últimas manifestaciones de lo oscuro encarnado en periodismo pseudociéntífico, pero, como si la actualidad quisiera hacer caso del refranero, ella misma me sirve la vela de la claridad. Gracias.
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Lo oscuro: Domingo. Horario de máxima audiencia infantil (o sea, rondando el mediodía). El programa de Tele 5 Club Disney acaba de emitir una serie de dibujos animados que mi hijo ignora por completo. Sin solución de continuidad, se presenta con gran aparato retórico a un “experto en Marte”. ¿Ciencia en la tele y en horario infantil? Me interesa.
El experto: Tal nombre se le da a Josep Guijarro, joven pero curtido militante de la más barata esoteria. Famoso por sus devaneos de dudoso escrúpulo científico con asuntos tales como la visión remota. Asiduo de revistas pseudocientíficas, autor de libros paranormales, defensor de esa patraña que llaman ufología.
La tesis: Según este “experto en Marte”, los científicos “saben” que en el Planeta Rojo se han encontrado evidencias de “civilizaciones avanzadas”. Dichas evidencias son las fotos de una “cara esculpida” en la superficie (la famosa cara de Cidonia), y huellas de “pirámides” y canalizaciones artificiales.
A todo esto, mi hijo ha dejado de mostrar desinterés por Club Disney. Observa pasmado lo que Guijarro cuenta, afortunadamente, demasiado confuso para que él lo entienda.
Sigue la tesis: La presentadora asiente ñoñamente a cada desatino del “experto”. “Está demostrado que hace 3.900 millones de años hubo vida bacteriana en Marte. No sería extraño que alguna de estas formas de vida hubiera evolucionado hasta convertirse en una civilización inteligente que desapareciera más tarde tras el impacto de un gran meteorito”. Por supuesto, las evidencias posteriores de la sonda Mars Global Surveyor y de tantas espectrografías y estudios astronómicos de la superficie marciana que han demostrado que cara y pirámides no son otra cosa que relieves geológicos que juegan con nuestra vista a crear espejismos, son calificados por el “experto” como “dudosas y controvertidas”.
El final: De momento, mi hijo tiene prohibido volver a ver Club Disney. Me parece menos peligroso, la verdad, que vea Gran Hermano. El “experto” se va contento de haber sembrado de pseudociencia e irracionalidad la feble mentecita de nuestros niños. Club Disney continua con otra serie de dibujos animados.
La vela: Esta semana vuela hacia Marte la sonda 2001 Mars Odissey, que estudiará con más resolución que nunca la superficie planeta.
Mi apuesta: No hallará ni una sola huella de civilización, ni nada que se le parezca.
Segunda apuesta: Los amantes de la irracionalidad insistirán en el descrédito a la carrera espacial mediante todo tipo de cuentos conspiraniocos.
Conclusión: Entre las pocas cosas importantes que tenemos, está la razón. ¡Y yo preocupado por si ver demasiado Pokémon le puede hacer daño a mis hijos!

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