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MéXICO

Mayor competencia beneficia a los consumidores

Por Ricardo Medina Macías

Suele ignorarse que la economía de mercado no es aquella que vela por los intereses de los capitalistas, sino la que mejor garantiza los intereses de los consumidores. La Comisión Federal de Competencia Económica (CFC) de México ya se ha opuesto a los afanes monopólicos de tres empresas gigantes: Telmex, Cintra y Televisa.
Pocos reparan en el hecho de que esto demuestra que la libre competencia no es -como alegan los demagogos que dividen el mundo en unos pocos ricos (malos) y muchos pobres (buenos)-, una estratagema de los capitalistas para llenarse los bolsillos a costillas del pueblo, sino el mejor mecanismo para garantizar la libertad de elección de los más frente a las imposiciones de los menos.

El fallo de la CFC oponiéndose a la fusión de Televisa con el grupo de radiodifusoras de Acir es impecable. Aún más meritoria resulta si consideramos que la CFC debió soportar una sucia campaña de desprestigio montada en el más rancio estilo Televisa, con la previsible intención de amedrentar a la comisión y torcer el dictamen.

El hecho de que los fallos de la CFC a favor de la competencia no gocen de un mayoritario elogio en los medios de comunicación mucho nos dice del poder dominante de los afectados por los fallos para influir en la opinión pública. Por poner un ejemplo destacado: menudearon en los medios de comunicación los alegatos a favor de Telmex y en contra de “las odiosas firmas extranjeras” cuando la empresa telefónica dominante en el mercado -merced a un título de concesión que le ofreció todas las ventajas en detrimento de los usuarios-, fue tocada por un fallo de la CFC.

Por eso, el dictamen de la CFC aporta cientos de veces más sustancia al cacareado derecho a la información de los mexicanos que todas las peroratas de académicos y políticos pretendiendo crear tribunales de notables con facultades de censura sobre los medios de comunicación.

Como bien señala la propia CFC, de haber existido antes una instancia que velara por la libre competencia en México jamás se habría permitido la concentración de medios de comunicación que disfruta hoy día Televisa, en detrimento de los derechos ciudadanos a la información y a la libertad de elección.

La pretendida fusión Acir-Televisa habría reforzado el poder dominante de la empresa que preside Emilio Azcárraga Jean para fijar precios y tarifas en el mercado publicitario en México. Pero, aún más grave, habría consolidado un poder brutal que pretende imponer a los mexicanos lo que deben saber y lo que no deben saber, qué artistas deben gustarles y cuáles no, cómo se deben entretener y hasta qué opciones políticas deben aceptar y cuáles rechazar.

Debe reconocerse que, en los últimos años y forzada por la competencia, esa televisora ha emprendido una espectacular campaña de limpieza de su propia imagen, una suerte de reconstrucción estética a los ojos del público, mostrándose más abierta a opciones distintas y a la autocrítica. Empero, esa operación de cambio de imagen jamás se habría logrado sin la presión de la competencia: otras televisoras -de diverso tamaño y alcance-, estaciones de radio y los medios impresos.

De esta manera, la competencia en el mercado ha sido mucho más eficaz que cualquier voluntarismo político o académico para limitar la arrogancia de un poder monopólico.

Anoto tres conclusiones:

1. La piedra de toque para detectar si estamos o no en un sistema de libre mercado va mucho más allá del porcentaje de propiedad privada en la economía, atañe sobre todo a los derechos de libre elección del mercado (consumidores, público) frente a distintas opciones.
2. La manera más torpe de privatizar consiste en reducir el proceso a una transferencia de la propiedad del gobierno a un grupo de accionistas privados; una exitosa privatización es aquella en la que los intereses de los consumidores son prioritarios.
3. Es claro que la persistencia de empresas, gubernamentales o privadas, con poder dominante en el mercado (fijar precios a despecho de las condiciones de libre demanda), indica que México está muy lejos de ser una economía de mercado eficiente, en la que priven los intereses de los consumidores y usuarios.

© AIPE

El mexicano Ricardo Medina Macías es analista político.
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