MúSICA CLáSICA
Luis Lima se retira
Por Carlos de Matesanz
El tenor argentino Luis Lima ha decidido cerrar su carrera lírica al concluir las representaciones de “Don Carlo” de Verdi que protagoniza en el Teatro Real de Madrid. De un modo discreto, Luis Lima anuncia que prefiere retirarse antes de que las irregularidades que afectan a su actual estado canoro acaben dejando un mal recuerdo en el público.
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Gran persona y, sobre todo, pozo de modestia y autocrítica —algo infrecuente (por no decir excepcional) en el panorama tenoril de todos los tiempos— Luis Lima, a pesar de haber realizado una carrera internacional importante, ha llegado a calificarse como “tenor de relleno” en los grandes repartos y a asegurar que él no es, en absoluto, “un gran tenor”.
Generoso para con los colegas de su generación, a los que admira, Lima admite no tener ni la voz de Carreras, ni la inteligencia de Domingo, ni la técnica de Kraus. Asegura que lo irregular de su carrera se debe, en gran parte, a una falta de base musical y técnica sólida y a un error de enfoque en la concepción del canto, más centrada en la consecución de un color dramáticamente convincente que en una firme y segura expansión y amplitud de la voz.
Sin embargo, quienes conocemos la brillante trayectoria del tenor, no podemos dejar de recordar lo hermoso de su voz lírica, ancha y de timbre inconfundible, y la generosa entrega actoral en los escenarios, que le llevaron a ser un cantante preferido por todos los directores de escena. El propio Lima destaca, como punto importante de su carrera, el que Nuria Espert le invitara a protagonizar un “Hamlet” de Shakespeare, que, por desgracia, nunca llegó a hacerse.
Luis Lima se despide prematuramente —sólo tiene 53 años—, pero lo hace convencido y dispuesto a vivir la vida. Pues oye: que tenga mucha suerte. Nosotros le añoraremos bastante.
RECOMENDACIONES DISCOGRÁFICAS
VARIOS: Arias francesas. Roberto Alagna (tenor), Orquesta del Covent Garden / Bertrand de Billy. (72’23”)
Y continuamos con tenores, y con uno de los de moda. Alagna nos ofrece un amplio recital con quince arias de ópera francesa, de las que casi la mitad son rarezas (de Bazin, Cherubini, Grétry, Lalo, Mehul y Bruneau). Éste es el auténtico punto de interés de este disco; porque el resto de arias (de “Manon” de Massenet, “La africana” de Meyerbeer, “Los pescadores de perlas” de Gounod, “Sansón y Dalila” de Saint-Saëns entre otras) han sido interpretadas hasta la saciedad por voces más generosas o por artistas más sensibles que Alagna: Kraus, Thill, Schipa, Gedda, Caruso, Björling y “tutti quanti”. Alagna, que nunca ha tratado demasiado bien a su instrumento vocal, tiene más de un problema en los agudos y fiato no demasiado amplio, a pesar de que la voz, de color meridional, es muy grata y sus intenciones nobles. El acompañamiento es excelente y la ópera francesa es uno de los mejores campos en que disfrutar de la batuta de Bertand de Billy, actual director musical del Liceo barcelonés.
R. STRAUSS: Sinfonía Alpina / Suite de “El Caballero de la Rosa”. Orquesta Filarmónica de Viena / Christian Thielemann. DEUTSCHE GRAMMOPHON 469 519-2. (77’21”)
A servidor, Thielemann, actual director de la Deutsche Oper de Berlín, no le convencía nada cuando el “sello amarillo” le lanzó a bombo y platillo como “el nuevo Karajan”, grabando sinfonías de Beethoven y Schumann. Poco a poco, internándose en otros repertorios (Pfitzner, Wagner, Schönberg), el joven Thielemann ha ido demostrando ser un excelente intérprete, sin necesidad de ser el “nuevo” nadie. Prueba de su excelencia es esta Sinfonía Alpina que nos lo revela como un magnífico straussiano. La Filarmónica vienesa, grabada en vivo, suena fantástica, y Thielemann la lleva a buen pulso, sin demorarse y recreándose en una partitura que se presta a ello. Más exultantes y desenfadados, más sentimentales a la vez y más brillantes también, los encontramos a todos en la suite de valses de “Der Rosenkavalier”, versión mucho más aconsejable que la grabada en estudio por al misma orquesta con André Previn, que se pasaba de perfecta.
BUSONI: Transcripciones de obras de Bach. Kun-Woo Paik. DECCA 467 358-2 (70’35”)
Sin duda, el compositor italiano Ferruccio Busoni (1866-1924) ha sido el mejor transcriptor de la obra de Bach, haciendo de muchas de sus obras —fuera cual fuera su origen— perfectas creaciones pianísticas. El presente disco nos ofrece once obras organísticas —la Toccata BWV 564 y diez preludios corales— y la monumental y célebre Chacona de la Partita nº 2 BWV 1004 para violín solo, que es la más interpretada y lograda de las transcripciones bachianas de Busoni. El pianista Kun-Woo Paik ha elegido este exigente y sobrio repertorio para su debut en Decca sin duda porque, por estos pentagramas, que aúnan lo barroco y lo clásico, se siente como en casa y puede, además, hacer exhibición ponderada de sus múltiples recursos y habilidades técnicos. Sin duda, un compacto de los que hacen discoteca, a pesar de no ser un repertorio muy popular.
VARIOS: Música para la celebración del Jubileo 2000. Caballé, Carreras, Bruson, Ballo. Varias orquestas y directores. AMIATA (52’34”).
Acaba de incorporarse a nuestros comercios esta grabación de las músicas que sonaron el pasado año en las celebraciones del Jubileo 2000 en el Vaticano, motivo por el cual varios de los directores musicales son “monseñores”. Se abre el compacto con un “Cántico del Jubileo” para coro y orquesta compuesto y dirigido por Ennio Morricone. Puede escucharse después el Panis Angelicus de César Franck y el Abbi Pietà de Stradella, cantados por José Carreras. También nos encontramos a dos grandes veteranos, como Montserrat Caballé, en el ocaso de su gloria, cantando con dulzura extrema un Ave María operístico: el del “Otello” verdiano, y como el barítono Renato Bruson, que canta el Benedictus de la “Misa de Gloria” de Puccini de modo ejemplar. Otros fragmentos clásicos, como el inicio del Magnificat de Vivaldi, el Ave verum de Mozart o el Ave María de Gounod —con el excelente tenor Pietro Ballo— completan este compacto, que se cierra con el Gloria coral que fue himno oficial del Jubileo 2000.