Don Juan Carlos nos “felicita” todos los años la Navidad, con ese saludo-mensaje radiotelevisado el 24 de diciembre, en Nochebuena. A la vez, los Reyes también envían un “christmas” a buen número de personas. En efecto, todos los años sale desde La Zarzuela, por correo, un cargamento de felicitaciones de parte de la Familia Real, que incluyen una fotografía, reciente, de todos ellos y sus firmas. No obstante, llevamos dos años en que la misiva ha presentado notables cambios.
El año pasado, la novedad más importante fue que aparecieron en la imagen los dos nietos de los Reyes, es decir, Felipe Juan Froilán y Juan Valentín. La escena fue más “navideña” que nunca, en un entorno muy familiar: una estancia con paredes de madera, dos grandes centros de flores de pascua en primer plano y una chimenea encendida al fondo. Los Reyes, sentados en sillas de respaldo alto; las Infantas a sus pies, en unos gruesos cojines, y con sus respectivos hijos en los brazos; y detrás de las sillas, los varones de la familia, el Príncipe Felipe en el centro, a sus lados Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarín.
Otra innovación fue que solamente firmaran don Juan Carlos y doña Sofía. Es que, desde que la familia ha aumentado, con dos yernos más, y para no formar una multitud, ya no estampan sus nombres el Príncipe y las Infantas.
Pues este año, el “christmas” real vuelve a presentar novedades insólitas. De entrada, solamente aparecen en la fotografía doña Sofía y don Juan Carlos, sin hijos, yernos ni nietos, y además con una ambientación inusual: los dos posan de pie, subidos en un alto cerro y con una amplia vista a los pies. Se trata de una imagen tomada en Bolivia, en el viaje oficial que hicieron a finales de verano. Don Juan Carlos, vestido con un elegante terno, saluda con su mano izquierda; doña Sofía luce un chal de dibujos indígenas. Los dos, muy sonrientes y con buen aspecto. Y las firmas de ambos siguen.