Una cosa que llama la atención es que los partidos políticos no se hayan decidido a poner formularios de suscripción en sus sitios web. La única digna excepción son las librerías de textos políticos, donde se pueden comprar aburridas proclamas a precios excesivos (no nos escandalicemos: es una fórmula de autofinanciación como otra cualquiera y las ofertas se dirigen exclusivamente a los acólitos convencidos, por lo que el resto de los seres humanos apenas corremos peligro).
Por ejemplo, en el Reino Unido, algunos ministros y diputados de la oposición se han tomado la molestia de crear sus propias páginas web, como por ejemplo la ministra
Patricia Hewit o el Tory
Alan Duncan (quien mantiene el Conservative Technology Forum).
En España tenemos, entre otros muchos, al
Partido Popular y al
PSOE. Es curioso que estos dos partidos utilicen una buena tecnología, con Flash y ASP, desde luego mucho más moderna que la de los políticos británicos que se mencionan más arriba, pero no deja de resultar chocante que no utilicen en profundidad los recursos de web marketing que actualmente se encuentran al alcance de todo el mundo. Por ejemplo, en el caso de la web del PP, las meta tags son dignas de estudio (las meta tags o “etiquetas de búsqueda” son palabras clave que los robots de los motores de búsqueda utilizan para servir determinadas páginas web a petición del usuario). Si ustedes abren el código fuente del Partido Popular (sólo tienen que pulsar la pestaña “Ver” de su navegador y ahí activar “Ver código fuente”) podrán observar que las etiquetas de búsqueda son: :
algo que nos incita a reflexionar sobre lo siguiente: Sólo existen, en términos web, el señor Aznar y el Señor Arenas. ¿Quieren buscar Arenas en Google? Lo último que aparecerá será el secretario general del partido. Primero se encontrarán con una larga lista de resultados con los hoteles de la cadena Arenas, pero nada más. Y por supuesto, si se les ocurre escribir “Oreja”, el resultado aparecerá en noveno lugar, puesto que los ocho primeros son noticias referentes a un conocido grupo musical pop del País Vasco.
En realidad, desde un punto de vista de web marketing, el asunto no tiene mucha importancia, ya que las etiquetas de búsqueda, por culpa de los potentes buscadores presentes en la red, están a punto de pasar a la historia.
Sin embargo, si ustedes quieren localizar la página web de la
CIA verán que las etiquetas de búsqueda son: "META NAME="description" CONTENT="The Official Web site of the US Central Intelligence Agency" META NAME="keywords" CONTENT="US Central Intelligence Agency, Central Intelligence Agency, CIA, C.I.A., cia, c.i.a., Intelligence, Government, United States, Tenet, Director of Central Intelligence, directors of central intelligence, cia homepage, cia home page, cia factbook, cia fact book, cia world factbook, cia world fact book, world factbook, world fact book, intelligence community, US intelligence Community, spy, spies, the company" Central Intelligence Agency" algo que desde luego es de sentido común; utilicen el buscador que utilicen, aparecerá en primer lugar, y aquí hay que romper una lanza a favor del PP, ya que tanto si usan el concepto "Partido Popular" como "PP" el resultado en Google siempre es el primero.
Pero lo interesante de la página de la CIA es que también es un negocio gracias a su
librería donde se pueden adquirir una buena cantidad de textos interesantes. Uno de los apartados, el referido a España, ofrece a los visitantes los datos esenciales, económicos, históricos y demográficos sobre la nación... y señala como “fecha de la independencia”... ¡1492!
Quiero decir algo al respecto: la fecha está harto justificada, pero jamás se me había pasado por la cabeza que la toma de Granada constituyese el principio de la “Independencia” (en el bachillerato insistían bastante en que eso fue un asunto relacionado con Pepe Botella, algo más de 300 años más tarde). En España corre el absurdo chascarrillo según el cual “los norteamericanos son incultos” porque desconocen la historia e incluso la geografía europeas... ¡como si todo el mundo en España supiese cuál es la capital de Dakota del Norte!
En cualquier caso, lo cierto es que los partidos políticos deberían aplicarse a la edificante tarea de promocionar convenientemente sus sitios web, y no sólo para los afiliados y simpatizantes, sino para todo el mundo, ya que, invocando la lógica más elemental, si los partidos desean crecer, no deben limitarse a conservar a los votantes, sino captar nuevos afiliados, y, a ser posible, que paguen religiosamente sus cuotas (en realidad, todos los partidos políticos, sin excepción, son
conservadores en este sentido). Y sobre todo, ¿por qué ponen formularios para la adquisición de libros y, en cambio, no lo hacen para que la gente se apunte?