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AL MICROSCOPIO

La ciencia nos hace crecer

Comunistas y ecologistas están la mar de contentos porque a España se le ha escapado la posibilidad de albergar el proyecto ITER. No es extraño, unos y otros hace tiempo que decidieron retirar de su concepto de "progreso" la idea de progreso científico. En cuestiones de ciencia y tecnología su progresismo consiste más bien en regresar a la edad de las cavernas. Dejémosles, pues, con su versión rojiverde del "Qué inventen ellos".

Pero a aquellos que todavía consideran que el desarrollo de la ciencia y la tecnología es un bien humano y no una amenaza, a los que piensan que el único mal invento del ingenio en libertad es el que no se produce, les vendrá bien la lectura de un par de informes recogidos esta misma semana que, a pesar de parecer distantes, a mí se me antoja que vienen a decir lo mismo.
 
El primero es un trabajo del International Service for the Adquisition of Agri-Biotech Applications (ISAAA). En él se informa de que el 9 por 100 de los cultivos de maíz de todo el mundo son atacados por plagas de insectos. Esto supone una pérdida de 5.000 millones de dólares, además de los 550 millones invertidos en pesticidas. Sin embargo, cuando se introduce una modalidad de maíz transgénico como la que se cultiva en España (a pesar de la oposición de Greenpeace), los resultados son espectaculares. En Filipinas se consigue un 44 por 100 más de ganancia, en Brasil un 24 por 100, en China un 23 por 100 y en España un 10 por 100. Las cifras, en frío, no dicen demasiado. Pero lo que para un agricultor español puede ser, simplemente, cuestión de mejorar la cuenta de resultados, para un maicero africano puede suponer la diferencia entre que sus hijos mueran de hambre o no.
 
El asunto va más allá. Según el informe, la mejora de las condiciones agrícolas básicas puede actuar como bomba de inyección en el resto de la economía. A medida que las sociedades primarias avanzan, el consumo de carne aumenta en detrimento de la dieta de arroz, mijo y maíz. Una característica propia del progreso es que se destinan mayores cantidades de cereal a la alimentación del ganado y menos a la alimentación de las personas. El informe cree que en 2020, el cultivo de maíz en países en vías de desarrollo superará al de arroz, precisamente porque buena parte de él se usará para alimentar animales. Pero si el cereal está expuesto al ataque de plagas y de inclemencias climáticas, la cadena se romperá tarde o temprano. Negar el cultivo de cereal transgénico supondría, entonces, colocar un bastón en los radios de la bicicleta del desarrollo. Eso sí, un bastón muy "ecológico".
 
El segundo informe al que me refería nos llega desde la Agencia Europea del Espacio: Aunque parezca mentira, las mismas tecnologías que se utilizan para detectar la feble señal de los planetas extrasolares podría ayudar a combatir el cáncer. Resulta que la enorme cantidad de luz emitida por las estrellas ciega los telescopios y les imposibilita detectar el puntito de sombra que revela la presencia de un planeta en un sistema distinto al Solar. Para evitar este efecto, los astrónomos utilizan una técnica conocida como interferometría que consiste en el uso de varios telescopios que enfocan a la vez al mismo objeto desde distintos ángulos. Lo sorprendente es que un equipo de investigadores de Holanda ha aplicado la misma técnica a la medicina. Tomando imágenes de un tejido como la piel, la retina o un vaso sanguíneo mediante dos fuentes distintas se pueden apreciar sutiles cambios precursores de una enfermedad tumoral que antes eran indetectables. No es la primera vez que la ciencia astronómica ayuda a la medicina. Los modelos que se usan para identificar algunos tipos de melanoma son traducciones de los programas empleados para analizar rayos X procedentes del espacio profundo. De manera que es probable que, si tenemos alguna esperanza de convertir en el futuro el cáncer en una enfermedad crónica más, se lo deberemos en parte a los dineros gastados en el espacio.
 
Sirvan estos dos ejemplos para convencer a quienes todavía piensan que la inversión en ciencia básica no sirve para nada. ¿ Que quieren invertir el dinero del ITER en salvar a las ballenas? ¿ Que reniegan del coste que nos ha supuesto enviar a Pedro Duque al espacio? ¿ Que ponen todo tipo de trabas (incluso saltándose la ley) a la inversión en biotecnología? ¿ Que les entran erisipelas cuando escuchan la palabra "nuclear"? Pues ya pueden ir alicatando su caverna, porque el invierno se promete frío de pelar.
 
 
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