Después de tanto “movimiento sexy” y tanta tontada de verano, el otoño llegó con las alforjas repletas de excelentes discos y de las oportunas ediciones esperadísimas de auténticos fenómenos de consumo masivo. Para los que mueven el negocio de la música, hemos entrado ya en fechas clave para redondear el ejercicio contable del año 2000. Es, más que ningún otro, el periodo navideño el que define el éxito o el fracaso de las compañías discográficas y sus productos. Cada departamento de marketing, promoción y ventas tiene su Rubicón particular pero, para todos sin exclusión, la suerte está echada.
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Algo parecido a lo que diecinueve artistas han hecho con el cancionero más popular del tío Peret. Jarabe de Palo (que ya está grabando su nuevo disco), Estopa (los triunfadores de este verano), los Enemigos, David Byrne, Fermín Muguruza, Amparanoia y demás se han vestido de rumbas inolvidables rescatando a su modo y siempre al lado de su creador, clásicos como “Borriquito”, “El gitano Antón”, “Saboreando”, “Una lagrima” o “El lunar de María”.
Madonna ya es número dos en ventas con su magnifico album “Music”. Mark Knopfler nos ha regalado otra joya que sobrevuela su discografía con Dire Straits, se titula “Sailing to Philadelphia” y según nos dijo él mismo en mayo vendrá a tocar en directo a España.Van Morrison y Linda Gail Lewis, hija de Jerry Lee Lewis, han grabado toda una colección de clásicos de la música country titulado “You win again”. Hermoso sin discusión.
Barbra Streisand, tras concluir para siempre jamás sus últimos conciertos en Los Ángeles y Nueva York pone en el mercado “Tímeles- Live in Concert”. El disco es doble y es un estupendo recorrido por la carrera de la neoyorkina.
El veterano Paul Simon también despide el año con otra de sus joyas: “You´re the one” y el trío calavera y también nortaca Green Day ha puesto en circulación su nuevo album “Warning”.
Para añadir atractivos al horizonte musical se perciben los ecos de los nuevos discos de la banda de Oxford, Radiohead y de la esquiva, elegante y única Sade.
Para gustos, colores. El menú está servido. Buen provecho, que esta cuenta yo me he hecho.