El tema de los usuarios intercambiando ficheros está poniendo a la gente de los nervios. No sólo buscándole las cosquillas a Napster se queda contenta la justicia norteamericana (por cierto, que las demás compañías que operan como Napster están temblando), ahora ha entrado en el juego un pequeño plugin que se añade al sistema de mensajería de AOL, y que permite que los usuarios intercambien archivos unos con otros con total impunidad. Y van a por él. Forbes dice que Napster no para de perder batallas para ganar la guerra, lo cual es un modo ciertamente poético de contar lo que realmente le ocurre a esta pequeña compañía. Mientras, Berstelmann reconoce la existencia de un clon del servicio llamado Snoopstar que, posiblemente, será de pago. Por cierto, que en el tema de la música gratuita, Amazon ha ideado un método para ponerla online... legalmente. Y Stephen King ha vuelto a las andadas en el tema de la publicación en la Red, tras los experimentos de desigual éxito con plantaciones cibernéticas.
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