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18 de Mayo de 2001

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MéXICO

Impuestos al lujo y a la bolsa

Por Luis Pazos

Los impuestos a los artículos considerados de lujo, los cuales normalmente se convierten en populares y de uso generalizado a medida que progresa una sociedad, sólo retardan su consumo por la clase media y dan lugar a clasificaciones absurdas y arbitrarias de lo que es considerado como artículo de lujo.
En un tiempo la televisión de colores fue considerada artículo de lujo, mientras que los de blanco y negro no lo eran; un radio era catalogado como artículo de lujo si tenía FM; un automóvil con espejos laterales manejados eléctricamente se clasificaba como de lujo y pagaba más impuestos. Las armadoras mexicanas, para que no cayeran en esa categoría sus carros, eliminaban el mecanismo automático y distribuían sus autos con espejos manuales. Después de varios años se evaluó el impuesto de lujo y la conclusión fue que la recaudación era exigua, su clasificación problemática y varios de los artículos de lujo generaban menos impuestos que cuando se gravaban a la tasa normal. Revivir los impuestos para artículos de lujo es ignorar la experiencia de ese impuesto en México y en el mundo.

Algo parecido sucede cuando se pide gravar el capital especulativo o inversiones en la Bolsa de Valores. La mayoría de las acciones de las empresas mexicanas más importantes, como es el caso de Telmex, se tramitan a través de la Bolsa de Nueva York y una parte importante por medio de fondos mutuales que se ubican en diversas partes del mundo. Cualquier intento de gravar las ganancias de operaciones en Bolsa traería como consecuencia una caída del volumen en la Bolsa Mexicana de Valores, que equivale al 4% ó 5% de lo que se mueve en la Bolsa de Nueva York.

Por otro lado, si los ingresos o ganancias en la Bolsa son acumulables para calcular el Impuesto sobre la Renta y se obtienen pérdidas en ese sector, como sucedió el año pasado y los primeros meses de este año, puede resultar que esas pérdidas al ser compensadas con otros ingresos resultan en que los contribuyentes de esos impuestos paguen menos que antes de ser gravadas las operaciones de la Bolsa.

Los mayores impuestos a artículos de lujo o a la Bolsa, aunque suenan bien cuando se quiere hacer populismo fiscal, no representan una alternativa sustentable y seria a considerar en la reforma fiscal mexicana.

© AIPE

Luis Pazos es director del Centro de Investigaciones sobre la Libre Empresa de México.
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