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30 de Marzo de 2001

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CRóNICAS REALES

¡Estos Príncipes!

Por José Apezarena

Pero ¿qué les pasa a los Príncipes? Quien más quien menos, y con raras excepciones además, cada cual protagoniza actuaciones chocantes, cuando no claramente reñidas con su privilegiada condición, y hasta peligrosas para la misma Monarquía.
Pedro de Borbón dos Sicilias, Duque de Noto, heredero de Carlos de Calabria, ha contraído finalmente matrimonio con Sofía Landaluce, a la que —en contra de la voluntad de su padre— estaba unido desde hace años y con la que tuvo en 1993 un hijo extramatrimonial, reconocido por Pedro y al que ha puesto el nombre de Jaime de Borbón y Landaluce. Calabria ya declaró que, de acuerdo con las normas sucesorias de la Casa napolitana, y al tratarse de matrimonio "desigual", el niño no recibiría los derechos dinásticos.

Por cierto, este último punto ofrece algún —aunque lejano— interés para nuestra Monarquía. Recordemos que el Duque de Calabria es Infante de España, y figura en la línea de sucesión detrás del Príncipe Felipe, las Infantas y los hijos de éstas. Y, lógicamente, sus descendientes se sitúan a continuación de él como candidatos al Trono.

Guillermo de Holanda, por su parte, acaba de provocar un auténtico problema de Estado al salir públicamente en defensa de Jorge Zorreguieta, padre de Máxima, la muchacha con la que sale hace tiempo aunque no existe compromiso oficial. El propio Primer Ministro, Wim Kok, ha mostrado su malestar por ese pronunciamiento favorable a quien fuera ministro de la dictadura argentina. Y en Dinamarca otro heredero, Federico, de 32 años, ha roto con la enésima novia, Bettina Oedum. Mientras, continúan los preparativos para la chocante boda de Haakon de Noruega, a celebrar el 5 de agosto.

Por no hablar de la anoréxica Victoria de Suecia, el apático Guillermo de Inglaterra, o la promiscua (lo siento, no se me ocurre otra palabra para describir su comportamiento) Estefanía de Mónaco. Y un largo etcétera.

Volviendo a Pedro de Borbón dos Sicilias, alguno ha escrito que su boda puede ser "puente de plata" para el enlace de Felipe de Borbón con la modelo Eva Sannum. Nada más lejano de la realidad. Ese precedente no parece puente —y menos de plata— sino más bien precipicio y despeñadero.

Repito, ¿qué les pasa a los Príncipes? ¿Existe acaso una incapacidad de las actuales generaciones para ser consecuentes con las obligaciones y sujeciones (y esclavitudes, ¿por qué no decirlo?), que supone pertenecer a una Familia Real y optar a ceñir un día la Corona?

Mucho se ha repetido que las Monarquías suelen caer por culpa de los monárquicos. A ver si ahora hay que cambiar la afirmación y sostener que desaparecerán por los Príncipes. Grave paradoja sería. Los hechos lo dirán.
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