La publicación electrónica ofrece a las editoriales y a los usuarios una ventaja inmediata: la reducción del número de intermediarios. Esta reducción tiene como posible efecto en los lectores la reducción del precio de los libros, y para los autores, el aumento de sus honorarios. Basándose en el último punto, multitud de editoriales tratan de añadir nuevos autores a sus nóminas ofreciendo condiciones muy ventajosas, hasta ahora nunca vistas dentro del sector.
Muchos autores, sin embargo, ven en la falta de
estándares y en la
seguridad un peligro dentro del mundo de la publicación electrónica. Respecto al primer punto, existen diversos formatos de publicación de libros electrónicos, normalmente atados a una plataforma predeterminada. No existen estudios serios sobre la aceptación de los usuarios de plataformas exclusivas para la lectura de libros electrónicos. La idea de una persona llevando consigo una pantalla del tamaño de un libro, en el que cargar y leer sus libros electrónicos resulta atractiva para algunos usuarios familiarizados con las nuevas tecnologías, pero es poco probable que atraiga al lector habitual de forma inmediata.
Estas plataformas exclusivas ofrecen un nivel de seguridad aceptable, de cara a evitar la copia indiscriminada de libros, pero no ofrecen un gran mercado potencial en estos momentos. Otras fórmulas como la publicación en Internet, o en PC o Mac, pueden ofrecer un mercado mayor, pero las restricciones contra la piratería y la copia indiscriminada son menores. En este campo, la industria ha dado una de cal y otra de arena. Recientemente,
Alfaguara lanzó durante un tiempo limitado a un precio reducido la versión electrónica en el formato PDF de Adobe la última entrega de las aventuras del Capitán Alatriste,
«El Oro del Rey», de
Arturo Pérez Reverte con relativo éxito. Como contrapartida, la experiencia del conocido autor de Best-Sellers
Stephen King no ha sido tan fructífera como se esperaba. King decidió publicar de forma autónoma su novela
«The Plant» («La Planta») mediante entregas semanales. Sin embargo, el autor cerró de forma sorprendente la publicación de las últimas entregas de la novela, sin proporcionar ninguna explicación convincente a sus seguidores.
El sector que más está experimentando dentro de la publicación electrónica no son las editoriales y autores de ficción, sino las del sector informático. En este campo existen autores que publican sus libros simultáneamente en forma electrónica y en papel, y llegan a ofrecer la versión electrónica gratuitamente en Internet. Los ejemplos más conocidos y clásicos son los distintos libros de
Bruce Eckel sobre la programación orientada a objetos y los lenguajes Java y C++, y los libros de
Kathy Walrath y
Mary Campione sobre Java. Ambos ejemplos persiguen objetivos similares. El primero pretende promocionar los servicios ofrecidos por su consultora, sus seminarios, etc. Los segundos, con el patrocinio de Sun, pretenden incrementar la base de usuarios del lenguaje Java ofreciendo un recurso útil para los potenciales programadores. En ambos casos, los autores consideran la versión electrónica como una plataforma promocional para la versión en papel, afirmación respaldada por sus cifras de venta.
Dentro de este mismo sector, existe un grupo editorial,
O'Reilly & Associates que ha comenzado a publicar libros y documentación relacionada con el software libre en papel, ofreciendo al mismo tiempo la versión electrónica en la red gratuitamente. Evidentemente, el objetivo de O'Reilly es tratar de proporcionar apoyo económico a los autores de documentación sobre Linux y el software asociado.
En todos estos ejemplos, la experiencia está demostrando que la publicación electrónica sirve como excelente plataforma promocional para la versión en papel, y las cifras demuestran que en el campo del software y las tecnologías, un porcentaje alto de lectores acaban adquiriendo la edición en papel como referencia. Sin embargo, es difícil extrapolar desde estas experiencias hacia la literatura tradicional. Nuevas empresas como
i-Books o eBooks, o gigantes como Microsoft, están investigando en la creación de recursos, o en como distribuir los contenidos con seguridad. Los problemas son totalmente análogos a los que se encuentra la industria discográfica a la hora de distribuir contenidos en formatos alternativos al MP3. La respuesta, como siempre, la tendrán los consumidores, pero no existen razones para temer por el final del papel.
Referencias:O'Reilly & Associates Bruce EckelThe Java Tutorial Alfaguara Stephen King i-Books eBooks