Texto grandeTexto normal
Ideas Ir al contenido
15 de Diciembre de 2000

En portada

El KGB y los PC occidentalesPor Carlos Semprún Maura
El avión del ReyPor José Apezarena
Las vacas felicesPor Jorge Alcalde
Clones y demás especiesPor Andrés Arconada
¡Qué gran error cerebral!Por Enrique Coperías
Algo que contarPor Julia Escobar
Jaguar Lanza el S-TYPE SPORTPor Enrique González
Productos on-linePor José Hermida
Fotografía y realidadPor Pablo Jimenez
Mercosur no pasa la pruebaPor Martín Krause
Partidos comunistas: crisis o finPor Antonio López Campillo
Actos prenavideñosPor Carlos Pérez Gimeno
El fracaso escolarPor Alicia Delibes
Virus informáticosPor Libertad Digital
Navidaz con zetaPor Carlos de Matesanz
Republicanismo vs. DemocraciaPor José Ignacio del Castillo
Oracle bien, Microsoft malPor Libertad Digital
Semana del 9 al 15 de diciembrePor I. González y Rosana Laviada

Suplementos

Compartir

Buscador

Google
Palabra (s)

ACTUALIDAD

El bule melancólico de la telefonía local

Por 203

Telefónica no se resigna a perder su negocio de las llamadas locales y lucha para evitar que el bucle local se convierta en un recuerdo melancólico. Por lo pronto, el gobierno protege al antiguo monopolio telefónico a la vez que abre a la competencia el negocio de las llamadas metropolitanas, las más rentables y de mayor volumen.
La cuota de abono a Telefónica es de unas 1.500 pesetas al mes y está previsto que las otras compañías cobren unas 2.000: muy lejos de las 850 pesetas que pedían, pero también mucho menos de las 2.650 pesetas que pedía Telefónica para proteger las joyas de su corona.

Para ser exactos, Telefónica propone cobrar 2.646 pesetas al mes por el servicio completo, lo que incluye el acceso a Internet, y 1.804 pesetas si la empresa local deja el servicio de voz a telefónica y se queda sólo con la conexión a la red. La media de lo que cobran en Europa las otras compañías que alquilan su bucle es de 2.160 pesetas, por lo que las nuevas competidoras parecen resignadas a ver al final una tarifa más o menos de ese tenor.

El gobierno se ha comprometido a liberalizar el bucle local el primero de enero de 2001, dentro de pocos días, pero el Ministerio de Ciencia y Tecnología ya ha anunciado que no podrá cumplir con ese plazo. La guerra es por el control de 17 millones de conexiones telefónicas que utilizan la red de líneas montada hace décadas y que le costó a telefónica unas inversiones que ahora quiere cobrar a las empresas recién llegadas, como Retevisión o Uni2.

Aquí es precisamente donde no se ponen de acuerdo, porque Telefónica cifra este “déficit de acceso” en 300.000 millones de pesetas y quiere que sus competidoras paguen la parte alícuota por cada línea facturada. Las nuevas operadoras calculan que telefónica hace tiempo que recuperó la inversión de estas líneas y que lo único que hace en la actualidad es ordeñar la vaca, mientras que el organismo regulador, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, reconoce que existe un déficit de acceso, pero lo cifró mucho más bajo que esos 300.000 millones de pesetas.

Una posible solución en esta batalla por el control del negocio telefónico es que las nuevas compañías aporten su granito de arena al edificio y no se limiten a volver a ordeñar las mismas vacas, sino que inviertan también en nuevas redes para modernizar las actuales. Las empresas recién llegadas al negocio telefónico se encuentran con un sinfín de dificultades para acceder al bucle de las llamadas locales: una cosa es que el gobierno esté a favor de la liberalización y otra muy distinta que esta voluntad se traduzca en medidas reales que simplifiquen el caso actual.

Un ejemplo: las empresas recién llegadas deben entrar físicamente en los edificios de Telefónica e instalar allí sus sistemas de conexión a la telefonía local. Las autoridades españolas no se han adaptado con la suficiente rapidez a los cambios del mercados de las telecomunicaciones, que va mucho más deprisa que cualquier otro sector económico.

Los competidores de Telefónica todavía no tienen despejado el horizonte y no han conseguido fijar el precio del alquiler de la conexión de las líneas locales. Lo que sí han conseguido arrancar del ministerio es una promesa de que el reglamento será aprobado en el consejo de Ministros del 29 de diciembre.

Se quejan de que la ley les da sólo diez días para estudiar la propuesta del Ministerio de Ciencia y Tecnología y presentar las alegaciones: prácticamente no les va a dar tiempo para estudiarlo a fondo. Sin embargo, no podrán acceder de forma inmediata al servicio de telefonía local, porque el periodo de pruebas es de unos cuatro meses, aunque intentarán recortarlo a sólo tres.

Algunos abonados podrán contar un poco antes con el servicio de llamadas locales de los otros operadores, si ya tienen contrato con ellos para las llamadas de larga distancia, porque Telefónica ya está obligada a traspasar algunos clientes de llamadas locales a los nuevos operadores.

La Comisión del Mercado de Telecomunicaciones ha decidido aplicar el procedimiento más ágil para garantizar la capacidad de elección en estas llamadas locales. Simplemente se necesita la aprobación tácita: si en quince días el abonado no contesta, será considerado automáticamente que puede beneficiarse de la selección de llamadas locales.

Nos encontramos entonces en marzo de 2001 para que la liberalización de la telefonía llegue al último eslabón de la cadena y los usuarios podamos escoger libremente a nuestro proveedor de servicios a un precio competitivo y con la exigencia de la mejor calidad.
RSS © Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
    Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899