Probablemente, la cuestión más relevante de la semana sea el tema de Napster, que se está prolongando con una agonía casi insufrible. Ahora mismo, la gente se puede bajar de Napster lo que le de la real gana, incluidos los temas musicales protegidos por copyright que originaron la polémica, pese a estar prohibido ante los tribunales. Ahora mismo, las discográficas están montando las listas de canciones que no quieren ver distribuidas en el eter de Internet. |
En el mundo de los avances tecnológicos, centenares de parejas de todo el mundo se han ofrecido voluntariamente para un experimento con el que se pretende crear niños clonados, a pesar de la fuerte oposición eclesiástica y académica. El proyecto es fruto de la colaboración de científicos de Italia, Estados Unidos e Israel. Y hablando de cosas raras, esta semana hemos sabido que el verdadero temor que debemos tener a la MIR no es que se caiga sobre la cabeza de una vieja malaya que recoge tomates apaciblemente en su huerto: Yuri Karash, experto del programa espacial ruso, declaró que cabía la posibilidad de que microorganismos que han pasado los últimos 15 años mutándose en aislamiento a bordo del Mir pudieran representar una amenaza si sobreviven a la caída a la Tierra. Es decir: Hongos mutantes del espacio exterior acabarán con nosotros.
En España, Telefónica Data, reconoció el jueves 8 el fallo de seguridad que dejó al descubierto los datos personales de sus clientes de ADSL, y Endesa anuncia pruebas "masivas" de transmisión de voz y datos por las redes eléctricas española y chilena.
Intel cierra con una semana horríbilis, despidiendo a 5000 personas, y Apple asegura que pondrá a la venta el Power Mac G4 con CD-RW a un precio ridículo. Yahoo sufre un día espantoso en bolsa, puesto que se encuentra descabezado, y arrastra a los demás portales. Por cierto, que una de las industrias online que no se había visto afectada por los sinsabores de la nueva economía es la pornográfica. Sin embargo, he aquí que esta semana, estudios concluyentes informan que por fin ha llegado la crisis también a los dólares de la lujuria. Por cierto, hablando de contenidos adultos, esta semana hemos asistido a un capítulo más del litigio más caliente de las últimas décadas: El que tiene lugar alrededor del dominio sex.com. Yahoo además se ha visto salpicado por otro escándalo relacionado con los contenidos que propaga a los cuatro vientos: Ahora resulta que pone más barreras a la difusión de piratería que a la difusión de pornografía infantil. Mientras tanto, vuelve Gran Hermano.