La semana pasada el Partido Laborista británico presentó a la prensa su proyecto educativo para las próximas elecciones, que deberán celebrarse en esta primavera; y lo ha hecho con unas declaraciones que han levantado gran polémica. Tony Blair se ha atrevido a decir que las Comprehensive Schools no funcionan, que ese modelo de escuela que, en 1976, impuso Callaghan ha hecho fracasar a varias generaciones de escolares británicos, que la filosofía igualitarista que las animaba debe abandonarse y que cualquier intento de mejora de la enseñanza secundaria pasa por encima del principio de las que ya son familiarmente llamadas por los británicos, comprehensive.
Las Comprehensive Schools nacieron en Inglaterra a principios de los años 50. Por aquel entonces, terminada la enseñanza primaria, todos los niños de 11 años debían pasar un examen en inglés y matemáticas que decidía la escuela en la que seguirían sus estudios secundarios. Solamente aquellos que aprobaran podrían matricularse en una de las codiciadas Grammar Schools, los demás debían hacerlo en las Secondary Modern Schools o las Secondary Technical School de carácter mucho menos académico.
Era muy difícil cambiar de una escuela a otra después del ingreso, por lo que una gran parte de la sociedad británica criticaba el que a una edad tan temprana se pudiera decidir sobre el futuro de los niños. Esta fue la razón que dio lugar a la creación de un nuevo modelo escolar que suprimía el examen conocido como “11+” y acogía a todos los niños desde los 11 hasta los 16 años en un sistema único. Desde el primer momento el partido laborista abogó por las Comprehensive Schools mientras que los conservadores hicieron de las Grammar Schools casi una cuestión de principio.
Desde entonces, el relevo en el poder de laboristas y conservadores fue siempre acompañado del apoyo a uno u otro modelo de escuela.
En 1967 el Central Advisory Council for Education, conocido en Inglaterra como Comité Plowden por el nombre de su presidenta, una antigua magistrada, Lady Plowden, urgió a todos los centros públicos de primaria a adoptar un sistema de educación progresista. Progresismo que en lo psicológico bebió sus ideas del suizo, Jean Piaget y en lo sociológico de un miembro del propio comité, Michael Young, que defendía que el exceso de conocimientos era un artificio inventado por las clases dominantes para que determinados grupos sociales aventajaran a otros.
El Comité Plowden desaprobaba las lecciones “magistrales” impartidas al conjunto de la clase, rechazaba la formación de grupos de distinto nivel de rendimiento académico, propugnaba el fin de la memorización y preconizaba el aprendizaje a partir del descubrimiento.
En cuanto al examen “11+” el comité, con el argumento de que resultaba más fácil aprobarlo a los ricos que a los pobres, decidió suprimirlo e hizo suyo el modelo de las comprehensive schools.
En 1976 el gobierno laborista de James Callaghan ordenó a las autoridades locales de educación (LEAS) que reorganizaran sus sistemas escolares de acuerdo con ese principio “comprensivo”. Una disposición que fue abolida por Margaret Thatcher, tras su llegada al poder. En la actualidad el 90% de las escuelas públicas inglesas son comprehensive.
Pues bien, cinco días después de que Tony Blair haya públicamente admitido el fracaso de las comprehensive schools, el conocido diario londinense The Times dedicaba cuatro columnas de su prestigioso obituario a Edwin Noel Plowden con motivo de su fallecimiento ocurrido el 15 de febrero cuando contaba 94 años de edad.
Lord Plowden pertenecía a una de las más rancias familias católicas de Inglaterra. Economista por la Universidad de Cambridge, repartió su actividad profesional entre el sector público y el privado. Al terminar la guerra fue consejero económico del Gobierno Laborista y a pesar de sus diferencias ideológicas y de defender una política económica radicalmente opuesta, fue muchas veces consultado durante la era de Margaret Thatcher.
Plowden ha muerto pocos meses después de que lo hiciera su mujer, Bridget Richmond, con la que había estado felizmente casado durante casi 70 años.
Lady Plowden, fue la presidenta del aquel prestigioso Comité Plowden, principal promotor de la filosofía progresista que ha dominado gran parte de la política educativa europea durante los últimos 30 años y que, según palabras de Tony Blair, ha hecho fracasar a un gran número de escolares británicos.
Es muy curioso y muy significativo que este casi centenario aristócrata inglés haya muerto días después de que se anunciara el fracaso del más preciado tesoro de la política laborista, las comprehensive schools y no es la primera vez que tras una perniciosa filosofía pedagógica se encuentra un británico de izquierdas, aristócrata y católico.