El Compact es un modelo que ha tenido
una gran aceptación, en el mercado español es
el más vendido de BMW, y la prueba es que Mercedes, aunque ha tardado, también tiene ya su compacto que no es otro que el
C Sportcoupé, sin duda el rival más temido por el recién llegado.
HERENCIA DE LA SERIE 3El nuevo Compact aporta
muchas novedades en todos los órdenes. La plataforma y el
esquema de suspensiones son los mismos que podemos encontrar en un
Serie 3, modelo del que deriva, el diseño interior sigue los mismos pasos y únicamente
la imagen exterior tiene su propia personalidad. Apuntamos unas
dimensiones más recortadas que la berlina, como es lógico, y un estilo con apuntes propios tanto en la parte delantera —faros individuales— como en la trasera donde las deportivas y modernas ópticas posteriores triangulares dominan la situación.
No obstante, y aunque el coche cambia por completo, la
línea es demasiado continuista y se parece mucho a la del modelo al que viene a sustituir, lo que no sabemos hasta qué punto puede ser un defecto o una virtud. De lo que no cabe ninguna duda es de una
calidad de terminación envidiable, comparable a la de la Serie 3, y, de entrada, una de sus ventajas más destacables. El ajuste de las puertas, el tacto de los distintos mandos, el sistema de abatimiento de los asientos... todo, lo que se dice todo, está a un nivel extraordinario.
En el capítulo mecánico, BMW inicialmente ofrece dos posibilidades: un moderno
1.8 litros de 116 CV, denominado 316 ti, y el ya conocido
seis cilindros en línea de 2,5 litros y 192 CV que da vida a la versión 325 ti probada y que sube el listón en términos de potencia, pues antes el motor más potente se quedaba en 170 CV.
La impresión de este propulsor en la nueva carrocería no puede ser más positiva.
Nos ha gustado por todo, por potencia, respuesta y prestaciones y todo ello sin olvidar unos
consumos que, con relación a su explosiva forma de andar, son de lo más equilibrados, algo que tampoco nos ha pillado por sorpresa dadas las muchas habilidades de las que hacen gala los motoristas de BMW en este sentido.
DIVERTIDO Y EFICAZAdemás del protagonismo del motor, el Compact 325 ti dispone de un
bastidor muy bien puesto a punto que está a la altura de las circunstancias en todas las situaciones, ya sea en carreteras tipo autopista o autovía o en trazados de segundo orden.
Conserva, por supuesto, la
tracción a las ruedas posteriores, pero en esta generación incluye en origen un
control de estabilidad que, desconectable desde el interior en dos fases, aporta la confianza y la seguridad suficiente para convencer a esos usuarios que todavía tienen dudas acerca de la tracción trasera.
El límite está verdaderamente alto y, si prescindimos de su concurso, las sensaciones al volante son de lo más deportivas y no exigen excesiva concentración para rodar a ritmos vivos, consecuencia directa de un equilibrio incuestionable en estas lides.
Por último, el equipamiento es el esperado para un coche de su categoría que cuesta
5.274.000 pesetas. El ya mencionado DSC de estabilidad, el climatizador automático, el equipo de sonido, las llantas de aleación de 16 pulgadas o los seis airbags, frontales, laterales y de cabeza, conforman una
dotación original muy completa que no puede pasar desapercibida.