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29 de Junio de 2001

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EL MUNDO DEL CóMIC

Batman: El largo Halloween

Por David Jiménez Torres

Un misterioso asesino está sembrando el terror en Gotham, y corresponde a Batman detenerlo. Bla, bla, bla. Lo de siempre, vamos. Entonces... ¿por qué es tan buena esta maxiserie?
Sigue los esquemas de siempre: un asesino mata a alguien importante cada día festivo, se presenta al lector a los principales sospechosos, Batman se mete en la friega, se arma un buen lío... y eso hasta ahora, que la serie acaba de alcanzar su ecuador. ¿Y entonces por qué se le considera un clásico moderno indiscutible?

Exactamente por eso: porque es lo de siempre. Una historia que combina misterio y acción, bien narrada, espectacularmente dibujada, y con un tratamiento de personajes para quitarse el sombrero. El tipo de historias que han dado a Batman su popularidad y le han convertido en uno de los personajes más rentables de la historia del cómic americano. Una maxiserie que nos sumerge en el habitual ambiente opresivo de Gotham, en medio de una guerra de bandas y una serie de asesinatos inexplicables. Y que pronto nos hace rompernos la cabeza para descubrir quien es el asesino.

¿Catwoman? No, demasiado obvio. ¿O no? Bueno, ¿y Harvey Dent? No, no, tiene que ser alguien que sorprenda, Dent “canta” demasiado. ¿Y el Romano? Tampoco, no sacaría beneficio de ello... ¿Ven? Todo consiste en convertir a cada personaje, cada secundario, en un sospechoso, y la maxiserie engancha irremediablemente.

Jeph Loeb, el guionista, hace un trabajo soberbio: diálogos breves, creíbles, prescindiendo de las largas parrafadas que son perdición de otros guionistas (léase Claremont) sin por eso dejar de lado una caracterización precisa. Aunque más bien sea porque el dibujo habla por sí mismo... Tim Sale es sin duda uno de los dibujantes que mejor han plasmado al Señor de la Noche y a toda su caterva de secundarios y villanos, con un estilo oscuro y opresivo que tan bien le sienta al personaje.

En definitiva, una historia magnífica, de las mejores que se han visto en mucho tiempo, que cuenta como único factor en contra con el abusivo precio de Norma Editorial. Pero aun así, es una maxiserie imprescindible.

Pssst, yo creo que es el Romano, ¿eh?, pero tampoco estoy muy seguro...
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