Audi ha decidido plantar cara al Mercedes Clase A con el A2, un coche exclusivo, seguro y tecnológicamente muy avanzado -el bastidor y la carrocería son de aluminio- pero a fin de cuentas demasiado caro para la gran mayoría. A estas alturas no representa ninguna novedad resaltar que Audi y Mercedes son dos marcas que se siguen y se persiguen en cualesquiera de los escalones en los que se encuentra dividido el mercado, incluso en los llamados "nichos" como en el que militan estos dos modelos. Ambos buscan un cliente que quiere distinguirse entre el tráfico y eso, claro está, hay que pagarlo, pues el anagrama de la estrella o el de los cuatro aros en la rejilla delantera vale y mucho.
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Comentada esta característica tan peculiar, en el nuevo modelo germano sorprenden muchas cosas, La primera es su generoso habitáculo, sobre todo si tenemos en cuenta los 3,82 metros de longitud que tiene su carrocería. Cuatro adultos pueden viajar cómodamente a lo que se suma un maletero con una gran capacidad de carga, sobre todo si utilizamos el cofre existente bajo el piso.
Motor de 75 CV
En cuanto al motor, el 1.4 de 75 CV ya utilizado en otros modelos del grupo VW funciona como un reloj. Cierto es que el aluminio utilizado en la carrocería le quita mucho trabajo, tiene que mover un peso más bajo, con unas aceleraciones y recuperaciones dignas de un coche de superior categoría. Otro de los beneficios de este material ligero tiene que ver con los consumos, muy asequibles no sólo en carretera abierta sino también en ciudad.
No podemos finalizar esta prueba sin elogiar lo práctico que resulta revisar los niveles de agua del radiador, de aceite y del líquido del limpiaparabrisas, pues no hay que levantar el capó. Con solo liberar la parrilla delantera encontraremos las tres bocas de llenado, lo que evita ensuciarse las manos en una inteligente actuación.
Como conclusión cabría decir que el Audi A2 es en líneas generales un coche más completo y eficaz que su gran rival, el Mercedes Clase A, pero a igualdad de equipamiento este último le gana claramente la partida en un apartado tan importante como es el precio.